Manual de reanimación cardiopulmonar avanzada pediátrica y neonatal


Manual de reanimación cardiopulmonar avanzada pediátrica y neonatal.
6ª Edición.

Autor: Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal, 2022.

 

nombre

 

El grupo Español de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica y Neonatal (GERCPPYN) se fundó en 1992, con el objetivo de mejorar la formación en soporte vital pediátrico, tanto de los profesionales sanitarios como la población general. Sus miembros pertenecen a diversas sociedades científicas (entre ellas la SEPEAP) que cooperan en diversas actividades relacionadas con la reanimación cardiopulmonar (RCP) pediátrica y neonatal.

Hace más de 20 años, el GERCPPYN publicó su primer manual de RCP, que supuso un hito al ser el primero en español y servir desde entonces de soporte formativo en los centenares de cursos de RCP pediátrica que se han realizado hasta el momento actual. Aunque se había revisado en sucesivas ediciones, los nuevos conocimientos en el tema, la experiencia docente acumulada y la incorporación de nuevas tecnologías y recursos para la formación y la práctica clínica, hacían necesaria una 6º edición, que en realidad es un manual completamente nuevo. Si bien, la esencia de los contenidos se mantiene, este nuevo texto reúne los requisitos de un manual moderno, atractivo, de lectura sencilla y con iconografía de calidad, que facilita el aprendizaje, el repaso y la consulta de dudas.

El manual está actualizado según las más recientes recomendaciones internacionales y consensos de tratamiento, con adaptaciones a la realidad española, si bien es válido y aplicable en otros países de habla hispana, muchos de cuyos instructores se han formado como profesores del GERCPPYN.

Este nuevo manual se desarrolla en 300 páginas, tiene un tamaño manejable y un formato muy atractivo, incluyendo 20 capítulos con un contenido claro y conciso, en el que se destacan los conceptos claves y se refuerza el aprendizaje con imágenes (totalmente renovadas y de gran calidad), tablas, figuras y algoritmos. El recuadro de “puntos clave” al final de cada capítulo es otra novedad, que junto a las cuestiones de autoevaluación reforzarán el aprendizaje.

Es un texto para el estudio concentrado y reposado, pero también una guía rápida para consultar “a la cabecera del paciente”, en caso necesario. Entre los capítulos incluidos, además de los dedicados a la atención al niño que ha sufrido una parada, son reseñables los que abordan su prevención, la valoración de los niños de riesgo y los planes de atención a la parada cardiorrespiratoria pediátrica.

Finalmente, destacamos que ha sido coordinado por tres de los pediatras más expertos en el tema y que han colaborado otros 36 con dilatada experiencia en la atención a los niños graves y la docencia de la RCP, lo que asegura su calidad y lo hace un manual de referencia. Por ello, estamos convencidos de que este manual debería incorporarse a la biblioteca de los profesionales y los centros sanitarios que deban asistir a niños enfermos.

Os animamos a leerlo y aprovecharlo.

 
 

Eva Civantos Fuentes
Pediatra. Centro de Salud Barranco Grande, Santa Cruz de Tenerife

Antonio Rodríguez Núñez
Pediatra. Catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela

 

 

 

Manual de telemedicina y diabetes


Manual de telemedicina y diabetes

SED Sociedad Española de Diabetes

Autores: V. Bellido Castañeda. Hospital Univer-itario Virgen del Rocío, Sevilla; E. Aguilera Hurtado. Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, Badalona; E. Ugarte Abasolo. Hospital Universitario Basurto, Bilbao; C. Quirós López. Hospital Universitari Mútua de Terrassa; R. Barrio Castellanos. Clínica D-Medical, Madrid; C. González Blanco. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Barcelona; D. Fernández García. Hospital Universitario Virgen de la Victoria, Málaga; E. Menéndez Torre. Hospital Universitario Central de Asturias. Oviedo; J. Ares Blanco. Hospital Universitario Central de Asturias. Oviedo; M. Pazos Couselo. Universidade de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela; J.D. Royo Sanchis. Hospital Universitario La Fe, Valencia; A. Martínez-García. Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla; C. Luis Parra-Calderón. Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla.

 

Manual de telemedicina y diabetes

 

Uno de los retos más importantes en la atención a los niños y adolescentes con diabetes es la capacidad de responder a las demandas de las situaciones que surgen a los pacientes en el momento en que lo necesitan más allá de la periodicidad de las consultas de seguimiento establecidas. La telemedicina, en su modalidad diferida o en tiempo real puede resultar aquí de gran ayuda marcando una diferencia de calidad asistencial y contribuyendo a reducir el impacto sociosanitario de la diabetes. Sin embargo, para conseguir que este tipo de asistencia resulte exitosa es necesario establecer, al igual que para las consultas presenciales, los recursos necesarios y los estándares de calidad y evaluación adecuados.

En este contexto, la Sociedad Española de Diabetes ha elaborado recientemente el Manual de telemedicina y diabetes, documento que recoge, desde la evidencia, los beneficios y barreras de la aplicación de la telemedicina en diabetes, los recursos necesarios para su implementación, la sistemática de la consulta telemática, la integración con los programas de educación terapéutica, la explotación de los datos, los aspecto legales y las posibilidades de evaluación de la misma.

Tal y como aporta el Manual, el análisis sistemáticos del perfil de glucosa obtenido de la descarga de los datos de los sistemas de monitorización continua de glucosa, plumas inteligentes y sistemas de infusión continua de insulina constituye la base sobre la cual se apoya la telemedicina en la consulta de diabetes.

El Manual elaborado por la SED es una guía útil y necesaria para plantear con éxito la telemedicina en el tratamiento de la diabetes como herramienta de comunicación apoyada en la tecnología que permite la mejora de los resultados de control metabólico y satisfacción de los pacientes. Sienta las bases para la integración de la telemedicina en sus diferentes modalidades en la estructura asistencial y más allá, abre la puerta a las posibilidades derivadas de la integración de la inteligencia artificial en conjunto con la telemedicina aplicada al tratamiento de la diabetes.

La telemedicina en diabetes consigue igualar los resultados de las visitas convencionales y sus beneficios más importantes son:

• Facilitar la accesibilidad independientemente de la zona geográfica.

• Facilitar la interacción entre los pacientes y el equipo de salud.

• Mantener la calidad y el nivel asistencial, pero ahorrando tiempo en desplazamientos y visitas.

• Mejorar los conocimientos y empoderar al paciente permitiendo una mayor autogestión.

• Disminución de los costes para el propio paciente y para el equipo de salud.

• Mejorar la adherencia al tratamiento.

 
 

Patricia Enes Romero
Servicio de Endocrinología. Hospital Universitario Infantil Niño Jesús, Madrid

 

 

Entrega premios: Presidente y Socio de honor SEMA


ENTREGA DE RECONOCIMIENTOS: PRESIDENTE Y SOCIO DE HONOR DE LA SEMA

Tras la Conferencia de Clausura realizada por el Dr. Girard, se entregaron dos importantes reconocimientos aprobados previamente y por unanimidad por la Asamblea General de la SEMA a propuesta de la JD de la Sociedad:

  • La Dra. MT Muñoz Calvo entregó a la Dra. MI Hidalgo Vicario la distinción de Presidente de honor de la SEMA en reconocimiento a sus méritos, compromiso, trayectoria y el trabajo realizado en favor de la Medicina de la Adolescencia así como haber llevado la presidencia de la SEMA durante 8 años+1 de pandemia, desde marzo 2012 – mayo 2021.

Entrega de premios MI Hidalgo

  • La Dra. MJ Ceñal González-Fierro, entregó al Dr. L Rodríguez Molinero la distinción de Socio de honor de la SEMA en reconocimiento a sus méritos, compromiso y trabajo realizado en favor de la adolescencia así como haber sido el tesorero de la Sociedad desde marzo 2012 – mayo 2021.

Posteriormente los Drs. Hidalgo y Rodríguez expresaron su agradecimiento a la Sociedad por el honor recibido.

Entrega de premios L.Rodríguez Molinero

 

Entrega de premios

De izquierda a derecha: Dres. Zafra, Liquete, Hidalgo, Moraga, Perkal, Muñoz, Gavela y Ceñal.

 

 

 

XXVI Congreso Nacional de Medicina de la Adolescencia en Girona


XXVI Congreso Nacional de Medicina de la Adolescencia en Girona

XXVI Congreso Nacional de Medicina de la Adolescencia en Girona

 Los días 7 y 8 de octubre hemos celebrado, en la ciudad de Girona, el “XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia”. Después de 30 años, nuestra ciudad ha vuelto a ser la sede de este evento y un lugar de reencuentro “presencial” en el cual, profesionales de distintas áreas tales como: pediatras, médicos de familia, psicólogos, psiquiatras, enfermeras, educadores sociales y docentes hemos podido aprender, compartir y discutir sobre los distintos problemas que afectan la Salud Integral del Adolescente, participando en mesas redondas, foros de actualización, panel de expertos y cinco talleres, en los que se han tratado temas tan actuales y conflictivos como: el maltrato a través de las TICS, adicciones y los aspectos éticos y legales en la adolescencia; y otros, más centrados en la clínica médica, como la patología dermatológica prevalente en estas edades y un roll playing de cómo debería ser la entrevista con el adolescente. La conferencia de clausura “Blas Taracena del Piñal” corrió a cargo del Dr. Girard (Argentina), socio de honor de la SEMA.

La asistencia ha sido de 133 inscritos y se han recibido 26 comunicaciones, de las cuales dos han sido seleccionadas para el primer premio: “Coordinación entre atención primaria y equipo de soporte a la cronicidad y atención paliativa pediátrica: atención de un paciente en situación de enfermedad avanzada” y segundo premio: “Trastorno de conducta alimentaria y veganismo” de la SEMA, y presentadas oralmente; las restantes, han sido defendidas como posters. Como actividad paralela a la celebración del congreso, se desarrolló un Taller para Padres: ”Hijos ADOLESCENTES: el papel de los PADRES”, a cargo del Dr. José Valdés Rodríguez.

Dr. Josep Cornellà i Canals

Sin embargo, la organización de este congreso ha tenido una motivación personal añadida, la de rendir un homenaje a nuestro querido compañero, el Dr. Josep Cornellà i Canals, un “gironí” pionero, junto a otros pediatras como el Dr. Blas Taracena del Piñal, de la Medicina de la Adolescencia en nuestro país. Además de su titulación como Pediatra, también obtuvo la de especialista en Paidopsiquiatría por la Univ. Autónoma de Barcelona, en el año 2001 y la de Diplomado experto en Autismo por la Universidad de Montpellier, en el año 2009.

Siendo Jefe de Pediatría del Hospital Provincial de Girona, “Santa Caterina“ y también del orfanato “Hogar Infantil Nuestra Señora de la Misericordia”, emprendió diversas reformas destinadas a mejorar las condiciones higiénicas y afectivas de los niños y adolescentes que allí residían, mereciendo la pena destacar: la escolarización fuera del orfanato, en diversos centros de educación de la ciudad y la creación de los dos primeros pisos tutelados, en los que convivían los adolescentes con sus educadores, creando así un entorno similar a lo que sería una familia. También creó la primera consulta específica para la atención de Adolescentes dentro del área de Pediatría, en un Área Básica de Salud, embrión del posterior programa “Salut i Escola” en Cataluña, cuyo objetivo es acercar la asistencia sanitaria a los Institutos de Enseñanza Secundaria.

De su pertenencia a diferentes sociedades científicas, cabe destacar:

  • Presidente de la Asociación Española de Medicina de la Adolescencia, en el período 1996–2004.
  • Socio de honor de la Sociedad Argentina de Salud Integral del Adolescente.
  • Asesor del Comité de Adolescencia de la Asociación Latinoamericana de Pediatría.
  • Secretario general de la Confederación de Adolescencia y Juventud de Iberoamérica y Caribe (CODAJIC) 2008-2012.
  • Vocal de la Asociación Española de Pediatría.
  • Presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Infantojuvenil, desde el año 2011 hasta su fallecimiento.

Además de sus innumerables publicaciones científicas en revistas y capítulos de diversos tratados de pediatría, en el año 2008 publica su libro “ Parlem de l’Adolescència”/”Hablemos de la Adolescencia”, cuya presentación, así como el prólogo del mismo, estuvieron a cargo del Dr. Manuel Cruz Hernández.

Espero que con esta breve reseña de la trayectoria profesional del Dr. Josep Cornellà i Canals, los más jóvenes, que no llegaron a conocerlo, entiendan el porqué de la dedicatoria de este congreso a su persona y a sus logros dentro de la Medicina de la Adolescencia.

“Aquellos cuyo trabajo no puede perecer,
cuya influencia sigue viva después de ellos,
cuyos discípulos pueden perpetuar y
multiplicar sus dones a la humanidad,
son realmente inmortales”.

Watson Jones

Graciela Perkal Rug
Presidenta del Comité Organizador

 

 

 

Comunicaciones Orales y Posters 2022-nº3


 

COMUNICACIONES PRESENTADAS EN EL XXV CONGRESO DE PAMPLONA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA DE LA ADOLESCENCIA (SEMA)

COMUNICACIONES PREMIADAS

1ERPREMIO

COORDINACIÓN ENTRE ATENCIÓN PRIMARIA Y EQUIPO DE SOPORTE A LA CRONICIDAD Y ATENCIÓN PALIATIVA PEDIÁTRICA: ATENCIÓN DE UN PACIENTE EN SITUACIÓN DE ENFERMEDAD AVANZADA. Ausió Sala C, Devesa Canals R, Pérez Jiménez B, Pascual Sala C. Institut Català de la Salut, Girona. Caso clínico: Niña, 14 años diagnosticada de encefalopatía grave de etiología desconocida, grave afectación neurológica y epilepsia. Detectada importante desnutrición en la consulta de pediatría, con irritabilidad y afectación del estado general. Se solicita valoración por el equipo de soporte a la cronicidad pediátrica. Primera visita: se orienta como situación de enfermedad avanzada y alta fragilidad. Se propone atención centrada a domicilio por deseo de la familia, evitando traslados innecesarios, medidas invasivas. Objetivo: Controlar los síntomas para permitirle el máximo confort. Se confecciona Plan de intervención individualizada y compartida. Exploración: Dormida, hipoactiva y poco reactiva, facies tranquila, respiración eupneica. Hipotonia axial, escoliosis grave. Palidez cutánea, caquexia, hipoperfusión distal. Vía oral no segura, refieren tos a la deglución. Vómitos puntuales. Sensación de dolor sobre todo a la movilización. Durante la noche se despierta con llanto. Tratamiento: Ácido valproato y carbamazepina. Se decide iniciar PCA de morfina por vía subcutánea. Evolución: Se consigue controlar el dolor, con recuperación de la vía oral. Se mantiene más despierta, se muestra sonriente y más activa. Discusión: La coordinación multidisciplinar en este tipo de pacientes mejora la calidad asistencial puesto que se hace un abordaje integral del paciente y su familia y se unifican decisiones.

2 ºPREMIO

TRASTORNO DE CONDUCTA ALIMENTARIA Y VEGANISMO. Gaspà Gamundi A, Ciscar Grau ME, Caritg Bach N, Roca Fusalva A, Fons Gaya C. EAP Sarrià, Barcelona. Caso clínico: Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) parecen aumentar después de la COVID-19. Presentamos una chica de 20 años con TCA grave con dificultad por conseguir un tratamiento en el sistema público de salud por la condición de ser vegana. Buena estudiante y buen entorno familiar. Con 14 años, empieza dieta vegana con disminución de la ingesta y pérdida de peso. Se recomienda ingresar en hospital de día. Al no querer renunciar a la dieta vegana no es admitida. Con 16 años, ingresa en centro privado, con 46 kg. Abandona el centro porque no podía mantener dieta vegana. Durante el confinamiento de la COVID-19 presenta empeoramiento clínico. No puede ingresar en el hospital de día por bajo peso (Índice de Masa Corporal de 13,2, peso 38,2 kg) y renuncia a ingreso hospitalario para realimentación porque debe abandonar la dieta vegana. Actualmente seguimiento psicológico y psiquiátrico a nivel privado. Sigue una alimentación restrictiva y está aislada de la vida social. Se trata de una Anorexia Nerviosa Grave, que precisa ingreso hospitalario pero la paciente rechaza por tener que abandonar la dieta vegana. ¿Una creencia y una actitud de vida puede ser suficiente para desestimar la posibilidad de mejoría en una paciente en situación límite de supervivencia?


MI HIJO HA DEJADO DE COMER. IMPORTANCIA DE UNA BUENA ANAMNESIS. Sánchez Mateo A, Lojo Pons, P. Cap Josep Masdevall, Figueres. Girona. Introducción: Los trastornos de la conducta alimentaria en España suponen la tercera enfermedad crónica en las adolescentes. Existe una entidad infradiagnosticada denominada desorden de ingesta alimentaria evitativa o restrictiva (ARFID). Caso clínico: Anamnesis: Niño de 11 años que acude a consulta de pediatra de atención primaria por restricción de la ingesta de un mes de evolución. No refiere disconformidad corporal, intención de adelgazar ni miedo a engordar. La madre refiere que hace un mes presentó un episodio de vómitos y diarreas (GEA) autolimitado. No antecedentes relevantes de interés. Exploración física normal y constantes vitales normales. Pruebas complementarias: analítica sanguínea normal con TSH de 4,33 mUI/L e índice de saturación de transferrina 20%. Diagnóstico: Gracias a una exhaustiva anamnesis, el paciente refirió temor a la ingesta por posible vómito secundario y él mismo reconoció que desde el episodio de GEA comía menos por dicho miedo. Se diagnosticó de ARFID. Tratamiento y evolución: Gracias a los consejos dados en consulta y el acompañamiento de los padres al mes presentó aumento de la ingesta y disminución del temor hasta desaparecer a los 3 meses. Discusión: al ser una patología poco frecuente es importante tenerla presente en restricciones alimentarias para evitar su cronificación.

Incidencia de ITS y principales conductas de riesgo en adolescentes. Casimiro González D. Hospitales Sanitas, Madrid. Introducción y objetivos: El aumento de la incidencia de infecciones de transmisión sexual a nivel mundial está siendo una constante en los últimos años, siendo la población adolescente una de las más afectadas, debido sobre todo a sus características intrínsecas que les predispone a la práctica de conductas de riesgo. Material y métodos: Se realiza estudio descriptivo retrospectivo en adolescentes con edades comprendidas entre 10 y 19 años que acudieron por primera vez a consulta de una clínica monográfica de ITS en Madrid en el periodo que abarca desde junio de 2016 hasta diciembre de 2018, siendo el total de los pacientes recogidos en el estudio de 374. Los datos fueron recogidos mediante cuestionario epidemiológico estructurado y anonimizado con variables cualitativas. Resultados y conclusiones: La incidencia de ITS fue del 42,8%.

REVISIÓN DE LOS 14 AÑOS: DESPEDIDA DEL PEDIATRA. Muñoz González L, Fuente Blanco L. C.S Ciudad San Pablo, Coslada. Madrid. Revisamos los controles de salud realizados durante el periodo de 12 meses, a los pacientes de 14 años. Analizamos los hallazgos más destacados en antecedentes personales, patologías médicas, problemática emocional y social, vacunación y posibles mejoras en la calidad de los controles de salud. Centro de salud de población urbana con 2 cupos de pediatría, total de 1.505 pacientes, un 8% de 14 años (121). Durante 12 meses hemos registrado 106 citas, han asistido 96 pacientes (90% de los citados), 55% mujeres y 45% varones destacan como antecedentes rinitis y/o asma en el 44,7%, hallazgos clínicos: obesidad 10,4% y sobrepeso 9,3%, patología psicoemocional 10,4%, en menor frecuencia enfermedad celiaca, TDHA, artritis idiopática juvenil y talasemia minor (2,08%) y otras como diabetes mellitus tipo 1, insuficiencia renal, disforia de género, enfermedad de Crohn, esofagitis eosinofílica en el 1,04%. Ningún paciente registra consumo de tabaco, alcohol ni drogas, ni adicción a pantallas y solo uno refiere mantener relaciones sexuales. Han recibido la vacuna para coronavirus el 84,37%, y hay registro de haber pasado la infección en el 35,4%. Conclusiones: se constata un buen seguimiento de los pacientes, pero pensamos que no conectamos con ellos en el proceso de investigación de conductas de riesgo.

EVALUACIóN DE LA EFICACIA DE UN PROGRAMA DE INTERVENCIÓN PARA LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN ADOLESCENTES. Vila Cortavitarte E(1), Díaz Gómez N(2), Díaz Gómez JM(3). (1)Centro de Salud San Benito, Tenerife, (2,3)Universidad de la Laguna, Tenerife. Introducción: La violencia de género (VG) es un importante problema social y de salud pública. El objetivo de este estudio ha sido evaluar si un programa dirigido a la promoción de la igualdad y prevención de la VG en adolescentes, disminuye las actitudes sexistas explícitas e implícitas. El estudio fue financiado por la Fundación Caja Canarias-Fundación La Caixa (PI:2020EDU09). Método: Estudio de intervención educativa (pre-post), controlado y aleatorizado. Se incluyeron 327 adolescentes en el grupo intervención (GI) y 274 en el grupo control (GC), de 16,1±0,6 años. El GI recibió una intervención para la prevención de la VG que incluyó: charlas, debates, ejercicios, vídeos, lectura de un cómic y un escape-room y el GC recibió una sobre anticoncepción. Sus actitudes sexistas explícitas se midieron con las escalas EVAMVE y EARG, y sus actitudes implícitas con 2 preguntas sobre un relato de elaboración propia. Resultados: Comprobamos que en el GI disminuyeron de forma significativa las actitudes explícitas e implícitas sexistas, inmediatamente después, a los 6 meses y al año de la intervención, mientras que en el GC se mantuvieron estables. Conclusión: La intervención educativa desarrollada en este estudio ha demostrado ser una herramienta válida para disminuir las actitudes sexistas en adolescentes.

SANGRADO MENSTRUAL ABUNDANTE EN ADOLESCENTES.Weisweiler Luque C, Sitjà Bou A, Serrat Palmada P, Álvarez Vila A, Perapoch López J. Hospital Universitari Doctor Josep Trueta. Girona. Introducción: El sangrado menstrual abundante (SMA) es una causa común de anemia en las adolescentes. Las causas más comunes son la anovulación y coagulopatías. Caso clínico. Anamnesis: Paciente de 12 años, consulta por astenia y anemia secundaria a hipermenorrea. Menarquia con 11 años y sangrado abundante desde el primer día (>6 compresas/día), irregularidad menstrual y duración media de 12 días. Controles ambulatorios con anemia ferropénica (Hemoglobina 7.8 g/dL, ferritina 1 ng/mL) y tratamiento con hierro oral (5 meses) con parcial cumplimiento. Analítica de control destacando Hemoglobina 5.7 g/L, ferritina 2ng/mL, por lo que se remite al Hospital. Exploración física normal, con palidez leve. Hemodinámicamente estable. Estudio de coagulación, hormonal y ecografía ginecológica sin hallazgos destacables. Orientada de anemia crónica bien tolerada, secundaria a SMA, se inicia hierro endovenoso (3 dosis), antifibrinolíticos y naproxeno. Se realiza analítica de control después del tratamiento con resolución de la anemia (Hemoglobina 14.3 g/dL, ferritina 52ng/ml). Descartada alteración en la coagulación por hematología pediátrica. Controles ginecológicos, rechazando tratamiento con anticonceptivos orales y regulación posterior del ciclo menstrual. Discusión: El diagnóstico precoz del SMA, mejora la calidad de vida de las adolescentes y evita el desarrollo de anemia con la consecuente necesidad de transfusiones y hospitalización.

INFECCIONES PERIAMIGDALINAS EN ADOLESCENTES. TAMBIÉN CON CULTIVO DIFERENTE DE ESTREPTOCOCO BETAHEMOLÍTICO. INGRESOS EN UN HOSPITAL (2021-22). De La Peña Gallo L, Zafra Anta MA, Quílez Calleja B, Galán Del Río P, García García C. Hospital Universitario Fuenlabrada, Madrid. Introducción: Las infecciones periamigdalinas son potencialmente graves por el riesgo de complicaciones locales. En la etiología se implica al estreptococo betahemolítico (EBHE), también se acepta un origen en ocasiones polimicrobiano. Se describen 3 casos (de 7 ingresados) con cultivo no EBHE en el periodo 2021-22. (VER TABLA). Discusión: Reconocer la clínica y evolución es fundamental para diferenciar la faringoamigdalitis aguda de las mucho menos frecuentes infecciones periamigdalinas. Se deben tener presentes en el diagnóstico diferencial. Pueden tener una participación etiológica de bacterias no-EBHE. Se precisa un manejo diferenciado en antibioterapia, y considerar el drenaje especializado.

CASO

SEXO, AÑOS

CLÍNICA

EXPLORACIÓN

CULTIVO

ANALÍTICA
(PCR
ELEVADA)

DRENAJE

AMOXICILINA-
CLAVULÁNICO/
CORTICOIDES

OTROS

1

Varón 15

Cervicalgia, odinofagia. Afebril

Asimetría amígdalas Contractura cervical

Frotis:
S. Disgalactiae

+

No (riesgo cirugía por localiz)

+/+

-Precisa TC (área flemonosa posterior y por espacios retrofaríngeo y carotídeo ipsilateral) -Favorable

2

Mujer 14

Otalgia, odinofagia. Afebril.

Trismus, abombamiento

Punción:
S. mitis

+

Sí (2)

+/+

Favorable

3

Mujer 14

Odinofagia.Fiebre

Trismus, hipertrofia amigdalar

Punción:
S. grupo C/G

+

+/+

Favorable

LOS INTENTOS AUTOLÍTICOS DURANTE LA PANDEMIA DEL SARS-COV-2. Albaladejo Moreno R, Gispert-Sauch Puigdevall M. Hospital Doctor Josep Trueta, Girona. Introducción: Las visitas en los servicios de urgencias pediátricas (SUP) han disminuido durante la pandemia por SARS-CoV2, pero, se ha observado un incremento porcentual de los intentos autolíticos (IA). Objetivo: Comparar la frecuencia y características de los IA durante los dos años previos y posteriores al inicio de la pandemia. Material y métodos: Se realiza una revisión de historias clínicas del 1 de enero de 2018 al 31 de diciembre de 2021 de las visitas al SUP de un hospital de tercer nivel por IA. Se han descartado aquellos casos con intencionalidad evasiva o ansiolítica. Resultados y conclusiones: Se han incluido 5 casos en el primer período (2018-2019) y 14 en el segundo (2020-2021). Durante la pandemia, se ha triplicado el número de consultas por IA (0,017% vs 0,083%) sobre el total de consultas al SUP. La edad media es similar, pero predominan las niñas en el 2020-2021 (80% vs 100%). El mecanismo más usado es la sobreingesta medicamentosa (80% vs 78%). En 2020-2021 observamos más antecedentes de patología psiquiátrica conocida (40% vs 70%), más intentos autolíticos previos (0% vs 35,7%), más gravedad (0% vs 57% ingresos) y derivaciones a la unidad de hospitalización de psiquiatría (25%).

¿DÓNDE CONSULTAN LOS ADOLESCENTES SUS DUDAS MÉDICAS? Florensa Roquet-Jalmar E, Prados Prados A. CAP Roger de Flor, Barcelona. El programa salud y escuela tiene como objetivo mejorar la salud de los adolescentes mediante la promoción de la salud, prevención de situaciones de riesgo, atención precoz, problemas relacionados con salud mental, afectiva, sexual y consumo de tóxicos estableciendo una colaboración entre centros de salud y escuelas. Desde nuestro centro de salud hemos impartido sesiones en las escuelas del barrio abordando esta temática según las necesidades detectadas en su alumnos. En la sesión relacionada con las TIC: redes sociales, YouTube, internet… preguntamos a los alumnos dónde consultan cuando tienen una duda médica y así informar de webs oficiales con información fiable. Durante la sesión preguntamos a los 52 alumnos de tercero ESO a quién consultan si tienen una dudad médica: familiar 43, amigo 14, docente 9, personal sanitario 30, internet- YouTube- redes sociales 28. Referente al apartado TIC les preguntamos si conocían webs de departamento salud o joves.cat, <50% las conocen, aprovechamos para navegar aprendiendo cómo encontrar información. Al objetivar el desconocimiento de los alumnos de webs y recursos del departamento de salud y juventud referente a temas sanitarios es importante hacer formación y explicar dónde consultar inquietudes y dudas porque es una generación digital y buscan respuesta online.

USO DE PANTALLAS EN POBLACIÓN DE 10 A 15 AÑOS Y PROBLEMAS DE SUEÑO DERIVADOS. Baixauli López L. Hospital General Universitario Castellón, Castellón. El uso de internet y tecnologías de la información y comunicación (TICs) ha aumentado mucho en la última década y especialmente entre los adolescentes y preadolescentes de 10 a 15 años. Este aumento se ha visto favorecido por la pandemia por SARS-CoV2, especialmente el uso tanto lúdico como docente de éstas. El uso abusivo se ha relacionado con problemas de sueño y nuestro objetivo es determinar el tiempo de uso y los posibles problemas de sueño relacionados. Se pasan cuestionarios anonimizados (n=178) en consultas externas de hospital terciario. Se valoran problemas de sueño con cuestionario BRUNI y se interroga sobre horas de uso de pantalla. La edad media de los pacientes es de 12 años y 11 meses. El 15,2% presenta un trastorno global del sueño (TGS) y el 28% refiere una disminución de la calidad del sueño durante la pandemia. El 83,1% tiene teléfono inteligente propio y el uso medio semanal es de 3,8 horas/día sin diferencias entre sexos. Es llamativo que el 30% de los pacientes con TGS refieren un tiempo de uso >5 horas/día pero no fue posible detectar y relacionar significativamente el tiempo de uso de pantallas y presencia de problemas de sueño o calidad del sueño.

TEA FEMENINO: ANÁLISIS DE UNA MUESTRA RECOGIDA EN EL CSMIJ DE GIRONÈS I PLA DE L’ESTANY EN UN AÑO. Rivera Abelló H(1), Lombardía Fernández C(2), Sánchez Martínez J(3), Vendrell S(4). (1,2,3)Centro de Salut Mental Infantil i Juvenil Gironès i Pla de l’Estany, Girona. 2.
(4)CDIAP Fundació Ramon Noguera, Girona. Introducción y objetivos: La prevalencia de TEA (4:1 o 3:1), diagnóstico más tardío en el sexo femenino. En TEA de alto funcionamiento el motivo de consulta está unido a comorbilidades. El objetivo de nuestro estudio es el análisis de toda la población TEA de sexo femenino atendida en nuestro CSMIJ y del CDIAP de zona. Material y método: Se realiza un registro de los casos TEA femenino atendidos en el CSMIJ y el CDIAP, durante 2021. Variables: fecha nacimiento, derivante, motivo de derivación, fecha diagnóstico, comorbilidades, cambios escuela, bullying, epilepsia, asistencia a Atención Precoz. Google Form y Excel. Resultados: La muestra (n = 56) de edades comprendidas de los 12 meses hasta los 18 años. El motivo de consulta fue muy heterogéneo, solo un 18% por “sospecha TEA”. La mitad había sido atendida en CDIAP. La mitad refieren haber sufrido bullying y la mitad refieren un cambio de centro escolar. Discusión: Dos momentos de derivación, uno en la primera infancia y otro en la adolescencia. Motivo de derivación heterogéneo. Observamos un retraso importante en el momento de diagnóstico. Lo que supone un mayor riesgo de comorbilidades y más severidad de las mismas.

EPISODIO HIPOMANÍACO INDUCIDO POR ANTIDEPRESIVOS EN ADOLESCENTES CON ALTO RIESGO DE TRASTORNO BIPOLAR. A PROPÓSITO DE UN CASO. Losada Brunet D(1), Fornells Pujol M(2), Lombardía Fernández C(3). (1,3)CSMIJ-Gironès i Pla de l’Estany, Girona. (2)CREI La Ginesta, Juià. Girona. Introducción: detección y prevención en población infantojuvenil con alto riesgo de padecer TAB (antecedentes familiares y clínica subsindrómica). Especificidad del episodio maniaco inducido por antidepresivos como marcador de futuro TAB o “TAB tipo III”. Caso clínico: Anamnesis: Mujer, 14 años. Tutelada por DGAIA, institucionalizada en centro de menores. Antecedentes psiquiátricos personales: disregulación emocional, intentos autolíticos, trastorno adaptativo. Requirió un ingreso en la Unidad de Hospitalización de Psiquiatría Infantojuvenil. Antecedentes psiquiátricos familiares: madre y abuela materna con TAB tipo I, padre con TUS (alcohol). Tratamiento: Fluoxetina 20mg/día, Quetiapina 150mg/día. Exploración física: disregulación emocional con tendencia a la hipotimia, sentimientos de desvalorización e ideación autolítica. Se realiza aumento Fluoxetina 40mg/dia, Quetiapina 200mg/día. Presenta de manera progresiva síntomas hipomaníacos (referidos por educadores del centro y por la paciente): estado de ánimo expansivo y elevado, sensación de euforia, aumento de la autoestima, más habladora, taquipsiquia, conductas de riesgo (conductas sexuales de riesgo y una autolesión grave). Diagnóstico: Trastorno bipolar inducido por sustancias/medicamentos (Antidepresivos). DSM-V. Tratamiento: Quetiapina 200mg/día, disminución Fluoxetina 20mg/día, inicio Oxcarbazepina 300mg/día. Evolución: disminución de sintomatología y eutimia. Discusión: dificultad en el diagnóstico diferencial de clínica maníaca en menores, síntomas menos específicos e intensos. Poco consenso en la psicopatología del TAB en menores.

PRESENTACIÓN DE LA GUÍA DE URGENCIAS PEDIÁTRICAS. GUÍA RÁPIDA. Bello Miró S, Mengibar Garrido JM, Cantero García J, Roca Comas A, Sánchez Jiménez J. Corporació del Maresme i la Selva, Blanes y Calella. Girona. Introducción y objetivo: Presentamos una guía rápida como ayuda para resolver las diferentes consultas urgentes de pediatría, desde el lactante hasta el adolescente, tanto en la atención primaria como en el hospital. Inicialmente el documento lo creamos para nuestro uso interno pero la buena acogida por compañeros de otras entidades nos impulsó a su difusión, por si era de utilidad en pro de una mejora en la atención urgente pediátrica, siendo éste el único objetivo que pretendemos. Material y métodos: Durante el 2020 y 2021 revisamos protocolos, publicaciones o cursos de diferentes entidades (Sociedades: SEUP, AEP, AEPAP, SCP, SEMA…), hospitales: HSJD,HVH,H.C. de Bilbao… y propios de nuestra entidad. Realizamos una última actualización en el 2022. Los autores somos pediatras que atendemos urgencias pediátricas, subespecialistas pediátricos y de adultos contamos con la colaboración de enfermeras de urgencias y de pediatría. La guía es de rápida y fácil lectura e interpretación, informa de la actitud terapéutica a seguir y de lo que no debemos hacer, de dosis de fármacos según edad o peso, indicación o no de exámenes complementarios o derivación. Abarca patologías propias del adolescente. Resultado: La guía que ofrecemos a compañeros que crean pueda ser útil en su quehacer pediátrico.

ASCETISMO. VIEJAS FORMAS PARA NUEVOS DILEMAS. Montserrat Royuel A, Sánchez Martínez J. CSMIJ Girona i Pla de l’Estany, Girona. Introducción: Se presenta el caso de una adolescente con psicopatología franca de rápida evolución de características místico-religiosas, valorando estrecha relación con su momento vital y factores culturales familiares. Caso clínico: Anamnesis: Paciente de 15 años que acude derivada de pediatra por presencia de pensamientos y comportamientos focalizados en su creencia religiosa y la figura de Dios. Natural de Rumania, mayor de 4 hermanos. Evangelistas Pentecostales. Exploración: Enlentecimiento psicomotriz marcado, contacto poco sintónico, evitación de la mirada, perpleja. Escasa expresividad facial. Discurso monótono, con bajo tono de voz, coherente. Pensamientos intrusivos persistentes en torno a culto religioso, reiterativos con repercusión conductual e interferencia en todas sus AVBD. Reconoce interpretaciones con el entorno en forma de posibles mensajes de Dios, alucinaciones auditivas ocasionales en forma de pasos y sensación de extrañeza y desconfianza. Rituales compulsivos de limpieza como acto de purificación. Hipotimía con anhedonia e hipoergia. Insomnio mixto. Restricción alimentaria con pérdida de 10 kg en 6 meses que justifica como acto de culto. Diagnóstico: TOC grave. Tratamiento: Fluoxetina. Evolución: Favorable, con remisión de la clínica en 12 meses. Discusión: ¿Cómo llegó tan grave? ¿Podría tratarse de un caso de psicosis? ¿Fue acertada la elección del tratamiento? ¿Hay influencia familiar?

PRESENTACIÓN DE UNA GUÍA RÁPIDA PARA LAS EMERGENCIAS PEDIÁTRICAS. Bello Miró S, Hernández Vega Y, Sevilla Homedes C, Herrero Espinet X, Bianconi MA. Corporació del Maresme i la Selva, Blanes y Calella. Girona. Introducción: Presentamos una guía de fácil y rápida interpretación, diáfana, para la atención médica de las emergencias pediátricas más frecuentes elaborada por pediatras de urgencias y de otras subespecialidades pediátricas (digestivo, neumología, neurología, endocrinología y cardiología). Básicamente se compone de esquemas “paso a paso”, cuadros y tablas de pautas de actuación ante las emergencias pediátricas, prioridades, dosis adecuadas a la edad y peso, contraindicaciones, indicación de derivación… toda la información que, creemos útil para la primera atención del niño crítico, desde la edad del lactante hasta la adolescencia, sin pérdida de tiempo, evitando errores y disminuyendo estrés para el profesional que lo recibe (en algunas ocasiones en la soledad como pediatra de la guardia o en atención primaria). Justificación: La todavía elevada iatrogenia en la atención de la urgencia y la emergencia pediátrica. Material y método: revisión de protocolos actualizados y publicaciones de sociedades científicas pediátricas, hospitales de tercer nivel y propios. Objetivo: Difundir este recordatorio actualizado con las dosis, recomendaciones, prioridades en la emergencia pediátrica de lo que hay que hacer y lo que no. Resultados: Esperamos con esta guía pueda contribuir a mejorar la atención y evitar la iatrogenia en la urgencia-emergencia pediátrica.

CONFLICTOS BIOÉTICOS EN LA INDICACIÓN DE TRANSFUSIÓN EN PACIENTE ADOLESCENTE TESTIGO DE JEHOVÁ. Serrat Palmada P, Weissweiler Luque C, Àlvarez Vila A, Justo Cuerdo JC, Sitjà Bou A. Hospital Doctor Josep Trueta, Girona. Introducción: El rechazo al tratamiento es una forma de ejercer la propia libertad y es un derecho, reflejado en la ley de Autonomía del paciente (41/2002). En el caso de pacientes menores de edad, dichas decisiones se toman por representación, la cual, para ser considerada, debe de ir en el mayor interés del representado. Caso clínico: Paciente de 14 años, testigo de Jehová, acude a urgencias acompañada de su madre por traumatismo. La paciente está hemodinámicamente estable y presenta heridas incisas en extremidad inferior derecha. Se decide intervención quirúrgica urgente, explicándose el procedimiento a la menor y a la representante legal (madre), quien firma el consentimiento informado. Durante el ingreso presenta anemización de 2g/dL en 48 horas. Dada la negativa por parte de la paciente y su representante de la realización de una transfusión y la ausencia de riesgo vital, se decide tratamiento con hierro y eritropoyetina endovenosos, como alternativa a la transfusión de hematíes. Discusión: Los menores de 16 años precisan de consentimiento por representación para tomar cualquier tipo de decisión respecto a su salud. Dicha decisión por representación debe respetarse, siempre y cuando no suponga un riesgo importante para el mismo, buscando alternativas y respetando su autonomía.

LA ESCALA DE USO COMPULSIVO DE INTERNET EN ADOLESCENTES: EXPERIENCIA DE USO. Liquete Arauzo L(1), Hernández Molledo Z(2), Pérez Ruiz E(3), Fernández Sánchez A(4), Pérez Garrido, JB(5).(1,2,4)CS Villamuriel de Cerrato, Palencia, (3)Hospital clínico Universitario de Valladolid, Valladolid, (5)CS Pintor Oliva, Palencia. Introducción-objetivos: La pandemia COVID-19 ha incentivado el uso de Internet como una manera “saludable” de tener contacto socialmente. Empero, un mayor acceso a Internet puede conllevar a un uso inadecuado o disfuncional de Internet, especialmente en colectivos vulnerables. Con un fin preventivo, instauramos la Escala de Uso compulsivo de Internet (CIUS) en las revisiones rutinarias. Material-métodos: Estudio transversal de periodo (18 meses), Muestra=143 adolescentes de 12-14 años(M=12,9±1), 52,4%. Variables analizadas: Factores sociodemográficos y CIUS. Análisis estadístico: SPPSv15 y Epidatv4. Resultados: Media en CIUS: 18,6±7,2. sin diferencias por sexo, edad ni trimestre de realización. No obstante, hay diferencias de sexo en las frecuencias: 1. Con la que otros (padres, amigos…) les dicen que debería usar menos internet (2,3 versus 1,8), en el deseo intrusivo de conectarse a Internet (2 versus 1,3) y en la frecuencia con la que acaban otras tareas rápidamente para conectarse(1,4 frente a 0,9). Consistencia interna: 0,81 en . y 0,89 en . Conclusiones: La escala de CIUS está destinada a identificar aquellos sujetos que presentan un mayor riesgo de uso patológico de Internet (≥24). En base a esta escala, el 30,1% de adolescentes entre 12 y 14 años presentan este riesgo, sin diferencias en edad ni en sexo.

POR UN PUÑADO DE LIKES. Liquete Arauzo L(1), Hernández Molledo Z(2), Pérez Ruiz E(3), Fernández Sánchez A(4), Chávez Gil VE(5). (1,2,4,5)CS Villamuriel de Cerrato, Palencia, (3)Hospital Clínico Universitario de Valladolid. Introducción: Los retos virales triunfan entre los adolescentes en Internet. La recompensa es un puñado de “likes”. Hay retos inofensivos pero también los hay “challenger” o peligrosos. Analizamos la relación entre la puntuación en Escala de Uso Compulsivo de Internet (CIUS) y la implicación posterior en retos “challenger” en adolescentes 12-14 años. Material-métodos: Estudio transversal periodo (18m). 143 jóvenes 12- 14 años. 52,4%. Variables: CIUS, IMC, patologías psiquiátricas e implicación en retos. SPPSv15.Ene2.0. Resultados: 13,9% se implicaron en retos peligrosos en 18 meses – 8 tipo ”autolesiones encadenadas” que subían a TikTok- y otros 12 -intentaban, el “reto24h Fornite. La detección es fruto de un trabajo coordinado entre profesionales. Tener CIUS≥24 en revisión previa se asoció con un incremento de Riesgo (OR)=17,3 veces mayor de implicarse en estos retos[IC95%:5,3-55,6]; Siendo esta OR de 38,5[4,5-324,4]en y de 9,9[2,2-45] en . Tener sobrepeso/obesidad no se asoció con una mayor implicación en “retos challenger” en adolescentes; De hecho, no tener sobrepeso/obesidad en adolescentes duplicó el riesgo de implicarse en “retos challenger” (OR=1,93[1,2-3,2]). Conclusiones: Los retos “challenger” tienen consecuencias negativas para el adolescente (absentismo, cicatrices…). Así, detectar un uso compulsivo de Internet, mediante CIUS en adolescentes de 12 a 14 años, podría reducir el riesgo de implicarse en “retos challenger” en los siguientes 18 meses.

“ME CUESTA CONCENTRARME”. De Las Heras Gómez L(1), Pérez Pascual M(2) (1)Complejo Hospitalario Universitario de Albacete.(2)Hospital Universitario La Paz, Madrid. Introducción: La “falta de concentración” es un síntoma que debe ser abordado de forma integral en el paciente adolescente. Caso clínico: Adolescente mujer de 14 años presenta dificultad para concentrarse. Recibió una charla sobre Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en el instituto y cree que puede tenerlo. Excelentes notas hasta el momento, no es hiperactiva, atenta, tranquila, introvertida y perfeccionista. En el último año la madre se ausentó del domicilio familiar, malas relaciones entre los padres y de la paciente con su padre. Dificultades socioeconómicas de la familia importantes que hacen que desde hace unos meses no salga de su cuarto, come poco, ha bajado de peso, alteraciones del sueño, ideas autolíticas. Exploración física y neurológica y analítica normal. Se diagnostica de trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo e insomnio. Se inicia tratamiento con fluoxetina y melatonina y se deriva a psicología. Discusión: El diagnóstico diferencial de un adolescente con problemas en la concentración es amplio incluyendo patologías biológicas, sociales y psicológicas. Realizar una buena entrevista y una completa historia clínica es clave para un diagnóstico correcto.

CUANDO ALGO NO ENCAJA. Liquete Arauzo L(1), Pérez Ruiz E(2), Ramos Güemes A(3), Hernández Molledo Z(4), Pérez Garrido, JB(5).(1,4)CS Villamuriel de Cerrato, Palencia. (2)Hospital Clínico Universitario de Valladolid. (3)Hospital rio Carrión, Palencia.(5)Centro de Salud Pintor Oliva, Palencia. Introducción: La enfermedad de Sgood-Schlatter es frecuente en varones de 10 a 15 años, especialmente si practican deportes intensos que requieren chutar (fútbol), saltar (baloncesto), arrodillarse o agacharse. Describimos un caso atípico de Sgood-Schlatter atípico como debut y su posterior evolución. Caso clínico: Anamnesis: mujer 11 años que refiere dolor intensísimo y deformidad en región tibial derecha superior tras chutar al balón en clase de gimnasia. No dolor contralateral. No deportista habitual. Exploración física: deformidad palpable y dolorosa en meseta tibial. Pruebas: Radiografía: Osgood-Schlatter derecho grado II. Diagnóstico: Osgood-Schlatter II. Tratamiento: reposo, estiramientos e Interconsulta Traumatología. 2 meses después, en revisión rutinaria de 12 años: Puber S2P2A3, no menarquia, Talla: 148 cm, Adams giba Dorsal derecha 5º en bipe, 6-7º sedestacion y 3º prono. Teleradiografía: escoliosis (T8-T12) de 19º. Hemivertebral T9. Risser 1. Se deriva a Rehabilitación dónde se confirma el diagnóstico y se prescribe Corse Chenau. Discusión: Una presentación atípica (unilateral, púber mujer de baja estatura y no deportista) de un cuadro clínico frecuente -sgood-schalatter- exige una exploración más extensa al diagnóstico.

EL TRASTORNO DE SÍNTOMAS SOMÁTICOS Y LOS TRASTORNOS RELACIONADOS EN LA ADOLESCENCIA. Muriscot Niell L, Casellas Vidal D. Hospital Trueta, Girona. Introducción: Los trastornos de síntomas somáticos son frecuentes en la población pediátrica (25%), siendo el dolor abdominal y la cefalea los de mayor incidencia. Dichos trastornos pueden interferir con el funcionamiento de los adolescentes y motivar a múltiples consultas médicas. Casos clínicos: Presentamos el caso de una niña de 11 años que consulta por dolores abdominales intermitentes en epigástrico de 2 años de evolución. En los últimos meses, refiere aumento dolor abdominal e inestabilidad de la marcha. La situación familiar de progenitores divorciados. Exponemos el segundo caso, niña de 13 años que consulta por cefalea frontal e inestabilidad de la marcha que le impide la deambulación de 1 día de evolución. Realiza gimnasia rítmica. En ambos casos, la exploración física y neurológica y las pruebas complementarias no muestran alteraciones compatibles con patología orgánica. Se realiza valoración conjunta con psicología y psiquiatría y se orienta de trastorno de síntomas somático (el dolor abdominal y la cefalea) y un trastorno de conversión (inestabilidad de la marcha). Discusión: Dado que es una patología frecuente, remarcar la importancia de una anamnesis detallada e identificación de factores de riesgo. Una vez detectada, evitar pruebas innecesarias, realizar seguimiento conjunto con psicología y valorar derivar a salud mental.

DEBILIDAD MUSCULAR, ¿TRASTORNO ORGÁNICO O FUNCIONAL? Lalwani Lalwani V, Montoya Carbó M, Casellas Vidal D. Hospital Universitario Doctor Josep Trueta, Girona. Introducción: La pérdida de fuerza de las extremidades plantea múltiples diagnósticos; trastornos inflamatorios, infecciosos, desmielinizantes o psicosómaticos, entre otros. Caso clínico: Adolescente de 14 años con sensación de pérdida de fuerza en las extremidades inferiores (EEII) y alteración de la marcha de 36h de evolución. Una semana antes había presentado cuadro de diarreas autolimitado. Exploración física con marcha en estepaje. Fuerza conservada con reflejo rotuliano presente y reflejo aquíleo abolido. Disminución de la motricidad fina de la mano con fuerza y sensibilidad conservadas. Presenta análisis de sangre, tóxicos en orina y bioquímica en líquido cefalorraquídeo (LCR) normales. Electromiograma con una polirradiculoneuritis de las fibras motoras en EEII y patrón desmielinizante. Posteriormente se obtiene resultado positivo de bandas oligoclonales en LCR. Se orienta de forma leve del síndrome de Guillain-Barré (SGB). Se inicia tratamiento con rehabilitación física y resolución clínica a los 6 meses. Discusión: El SGB es la causa más frecuente de parálisis aguda y subaguda en niños. Existen formas leves e infrecuentes con afectación únicamente distal y sin progresión ascendente que dificultan el diagnóstico pudiéndose confundir con un trastorno somático. Hay que tenerlo en cuenta ante una debilidad muscular progresiva, total o parcial, con alteraciones mínimas a la exploración.

MOTIVOS DE CONSULTA PSIQUIÁTRICOS EN LAS URGENCIAS PEDIÁTRICAS EN RELACIÓN CON LA PANDEMIA POR COVID-19. ESTUDIO RETROSPECTIVO EN HOSPITAL DE 2º NIVEL. Domínguez Hurtado P, Zafra Anta MA, Vázquez de la Torre Escalera P, García Barba S; Belmonte Martín de Santa Olalla B. Hospital Fuenlabrada, Fuenlabrada-Madrid. Introducción-objetivos: Objetivo: caracterizar la alteración en la SM en adolescentes que consultan en Urgencias durante la segunda fase de la pandemia COVID, tras el confinamiento, y compararla con el curso previo. Métodos: Retrospectivo, descriptivo, de prevalencia de trastornos de SM como motivo de consulta en adolescentes de 10-15 años en Urgencias. Datos: Registro electrónico de historias clínicas. Comparación de prevalencias del periodo preexposición (curso 2018-19) y el periodo de pandemia (curso 2020-21). Aprobado por CEIm. Estadístico: SPSS v22. Presentado parcialmente como TFGM de estudiante Medicina. Resultados: Datos iniciales: Consultas: prepandemia 70, intrapandemia 75. Significación p <0,05 si seguimiento previo en Centro de SM o consultas previas de SM. En el segundo periodo: menor porcentaje de consultas previas por SM. OR 0,514. IC 95% (0,261-0,997). Los resultados obtenidos no fueron los esperados inicialmente. Limitación: estudio retrospectivo. Revisadas las urgencias Psiquiátricas en Pediatría se localizan 34 pacientes (44 visitas) más en periodo pandemia, 24 mujeres. Conclusiones: La pandemia por COVID ha afectado a la SM de la población adolescente, y a los dispositivos de atención. Han precisado utilizar el recurso de urgencias para recibir tratamiento. Se requieren más estudios, así como buscar implementar mejoras en los servicios de ayuda y apoyo.

EL PAPEL DEL EQUIPO DE SOPORTE EN CRONICIDAD COMPLEJA Y ATENCIÓN PALIATIVA PEDIÁTRICA DE GIRONA (ESCCAPP-GI) EN ADOLESCENTES. Crehuet Almirall M, Pascual Sala C, Cebrià H, Ausió Sala C, Artigas Graells N. Hospital Josep Trueta. Girona. Introducción: La atención de adolescentes con enfermedad crónica compleja y necesidades de atención paliativa constituye un reto asistencial. Objetivos: Analizar y evaluar tras 2 años de funcionamiento el papel de ESCCAPP-GI en la atención de adolescentes. Material y Métodos: Revisión de actividad del equipo en lo referente a la atención a pacientes adolescentes desde su creación hasta la actualidad. Resultados: Seguimiento de 31 adolescentes con enfermedad crónica compleja y/o tributarios de atención paliativa (noviembre 2019-septiembre 2022). Se han acompañado 6 adolescentes durante el proceso de final de vida, se ha realizado transición y coordinación a equipos de primaria en 15 casos. Actualmente del total de 51 pacientes en activo, 14 son adolescentes (entre 10 y 15 años): 6 con parálisis cerebral, 2 con encefalopatía epiléptica, 1 con enfermedad mitocondrial, 2 con síndromes neurológicos de origen genético, 1 con distrofia muscular de cinturas, 1 con meduloblastoma, 1 en proceso de reconstrucción esofágica. En cuanto a dispositivos tecnológicos que necesitan: 1 es portador de traqueostomía, 6 portadores de gastrostomía, 2 portadores de sonda nasogástrica, 1 de ventilación no invasiva tipo CPAP. Analizamos experiencia. Conclusiones: ESCCAPP-GI puede ser una pieza clave para mejorar la atención de estos adolescentes.

A PROPÓSITO DE UN CASO DE SÍNDROME DE SCHÖNLEIN-HENOCH. Armangué Marquez M, Reyes Amargant Z, Morales Albert CR Batalle Robert N. ABS Girona-2, Girona. Introducción: El síndrome de Schönlein-Henoch (PSH) es la vasculitis más frecuente en edad pediátrica. Cursa con la tríada de púrpura no trombocitopénica, artritis y abdominalgia, de causa autoinmune, siendo la complicación más grave un síndrome nefrótico. Caso clínico: Niña de 11 años acude el 20/10 al ambulatorio por erupción cutánea en glúteo y extremidades inferiores (EEII). Presenta maculopápulas eritematosas en EEII y petequias en dorso del pie izquierdo. Se orienta como exantema vírico. El 3/11 aparición de púrpura palpable en EEII y tercio distal extremidades superiores (EESS) con edema en tobillo derecho. Abdominalgia leve. Urianálisis: proteinuria y microhematuria. Se orienta como PSH. El 9/11 presenta lesiones ulceradas. Se cura con hidrocortisona en crema. El 16/11 nuevas flictenas en codos y muslos. Proteinuria de rango nefrótico. Dada la presencia de nefropatía se deriva al hospital de referencia e ingresa en nefrología pediátrica. Se inicia tratamiento inmunosupresor con metilprednisolona y micofenolato. Valorado por Dermatología y Cirugía Plástica se pautan curas de las úlceras con sulfadiazina argéntica y cloxacilina oral. Discusión: En las flictenas por PSH se debería realizar tratamiento sistémico con corticoides y curas con sulfadiazina de plata. No se vio mejoría con cortisona tópica como describe la bibliografía.

 

 
 


Pasado, presente y futuro de la atención médica en la adolescencia



Pasado, presente y futuro de la atención médica en la adolescencia

G. Alfredo Girard.
SASIA/ALAPE/CODAJIC. Argentina.

 

Adolescere 2022; X (3): 139-146

 

Resumen

Este artículo, busca relatar como ha ido cambiando, desde hace más de 2.500 años la concepción que la Sociedad Cultura tenía sobre esta etapa de la Vida y así brindar aportes que pueden facilitar su interpretación en la actualidad. Son múltiples los factores que influyen en un proceso de esta naturaleza por lo cual este trabajo solo puede representar una mera aproximación. Conociendo el desarrollo de la Adolescencia y Juventud se puede encontrar también la mejor forma para actuar en la prevención, atención y recuperación de su Salud, a la vez que capacitar al adolescente y al joven sobre la responsabilidad que le toca en su autocuidado. De una etapa de la cual nadie se ocupaba por considerarla sana, fueron surgiendo indicadores que mostraban lo contrario. El trabajo hacia la Salud Integral no provino exclusivamente de profesionales médicos, sino que requirió un apoyo de múltiples disciplinas para constituir equipos interdisciplinarios. En un principio surgieron los Pioneros que intuyeron esta necesidad, y en forma paulatina pero creciente se fueron creando centros especializados para esta atención a la vez que surgían sociedades de profesionales, nacionales primero, que se congregaron posteriormente formando Confederaciones Regiones y a nivel mundial con posterioridad. Una breve reseña se realiza en este trabajo, que no termina, en esta presentación sino que pretende ser una base para que desde diferentes espacios se puedan ir realizando aportes que lo conviertan en un aporte significativo..

Palabras clave: Adolescencia Historia; Salud Integral Adolescencia; Medicina de la Adolescencia.

Abstract

This article seeks to relate how the conception that the Cultural Society had about this stage of Life has been changing for more than 2500 years and thus provide contributions that can facilitate its interpretation today. There are multiple factors that influence a process of this nature, for which this work can only represent a mere approximation. Knowing the development of Adolescence and Youth, it is also possible to find the best way to act in the prevention, care and recovery of their Health, while training adolescents and young people about their responsibility in their self-care. From a stage that no one took care of considering it healthy, indicators were emerging that showed the opposite. The work towards Comprehensive Health did not come exclusively from medical professionals, but rather required support from multiple disciplines to form interdisciplinary teams. Initially, the Pioneers who sensed this need arose, and gradually but increasingly specialized centers were created for this care, at the same time that professional societies emerged, first national, which later came together to form Regional Confederations and subsequently worldwide. A brief review is made in this work, which does not end in this presentation but rather aims to be a base so that contributions can be made from different spaces that make it a significant contribution.

Key words: Adolescence History; Comprehensive Health Adolescence; Medicine of Adolescence.

 

El pasado y su evolución

Cada época con sus características significó para la Juventud nuevos desafíos para poder integrarse en sus correspondientes sociedades.

“Nuestros jóvenes son amantes del lujo, tienen pésimos modales y desprecian la autoridad. Se muestran poco respetuosos con sus superiores y prefieren las conversaciones insulsas al ejercicio. Son tiranos y no los servidores de sus hogares. Ya no se levantan cuando alguien llega a su casa. No respetan a sus padres, hablan entre ellos cuando están entre los adultos, devoran la comida y tiranizan a sus maestros”, estos conceptos del siglo IV AC atribuidos a Sócrates, los cita Josep Cornellá en su libro “Hablemos de la Adolescencia”.

Veinticuatro siglos después muchas de estas características podrían ser aplicadas a la actual etapa adolescente, pero han surgido otros que son propios de la época que transitamos. El término ADOLESCENCIA. Se comienza a emplear al final del siglo XIX y en el año 1904 Stanley Hall publica su monumental obra sobre esta etapa de la vida, desde un punto de vista psicológico. Hall en casi toda su obra se refiere únicamente a los varones y asociándolo con la etapa puberal, con total exclusión de la adolescencia femenina.

A fines del siglo XVII, era común que la mayoría de la población ignorara su propia edad, que comienza a registrarse recién en el siglo XVIII y en forma muy gradual. Esto repercutía también en la escolaridad, en la que en el mismo nivel de aprendizaje convivían alumnos de varias edades.

Recordemos que, en la Medicina, no existía ni la Ginecología, ni la Pediatría. Las sociedades nunca han prestado atención a aquellos grupos que socialmente no eran valorizados o hacia los cuales existía una subestimación. Quién podría (ni siquiera pensar) hace solo 50 años que hoy hablaríamos de Derechos de la mujer y más tarde niños, niñas y adolescentes.

Gran parte de los comportamientos humanos fueron regidos por normas morales, basadas en las creencias de las diferentes religiones, y en general reforzadas por el pensamiento científico. Solo y a modo de ejemplo podemos citar lo que ocurría con la masturbación que además de representar un grave desorden e incluso un pecado mortal, era considerada desde la medicina una enorme pérdida de energía y una de las causantes de la TBC, por pérdida de las defensas. En los casos en que resultaba muy frecuente y cotidiana, el “vicio”, podía desencadenar psicosis graves. Esto era asimismo reforzado desde la psicología. Freud era sumamente crítico de la masturbación y también lo era Wilheim Reich, y en su libro, la Revolución Sexual, que provocó escándalo en los años 30 (por lo avanzado) se manifestaba crítico de esta práctica. Más cercana a nuestros días, en 1988, Francoise Doltó en su libro: La Causa de los Adolescentes, en el capítulo 1, afirma: “Los adolescentes penetran en un falso nivel expansivo de la sexualidad, que depende de lo imaginario: la masturbación y explica que como se satisface de manera imaginaria, carece ya de la fuerza para ir a buscar en la realidad, en otro ser humano, la camaradería o el amor”. Pero más adelante, en la citada obra, en el Capítulo VII aclara y en cierto sentido rectifica: “ya no se culpabiliza la masturbación”.

Existía, una condena social al orgasmo femenino, que en caso de producirse en una relación sexual que conllevara un embarazo podría producir importantes alteraciones fetales. En occidente ya entrado el siglo XX aún se practicaban ablaciones del clítoris y de la ablación de los labios menores y esto era recomendado por la medicina para tratar a esas mujeres consideradas como “enervadas”. Como contrapartida el ejercicio de la sexualidad, por parte de los hombres con prostitutas, estaba aceptada y el inicio por parte de los adolescentes, frecuentemente recomendado, contribuía a evitar la “perversión de la homosexualidad”.

El escritor e historiador uruguayo, José Pedro Barrán, nos habla con claridad, en uno de sus magníficos libros sobre la Moralización de la Medicina y la Medicalización de la Moral.

El solo considerar que el ”licor seminal” era el que portaba la semilla totipotencial del varón que solo requería del útero para su desarrollo, o que la ovulación solo se producía ante el estímulo de la penetración sexual de la mujer por el varón, llevaban a implantar en la sociedad conceptos no solo erróneos sino que conllevaban a una total desjerarquización de lo femenino. Es en el año 1842 que Pouchet en Francia, como naturalista considera la similitud de seres humanos en su categoría de mamíferos y basándose en el descubrimiento de los Folículos descritos años antes por Graaf, habla por primera vez de la Ovulación espontánea y cíclica en forma totalmente independiente de la participación de lo masculino. Von Bischoff, tres años más tarde refuerza este descubrimiento). Estos avances conllevan un importante paso para el nacimiento de la Ginecología.

Años más tarde comienzan a mejorar las tasas de mortalidad infantil que va llevando a que la niñez, también sea valorada y propende al nacimiento de la Pediatría.

Es con referencia a la adolescencia desde su proceso evolutivo que, en 1970 se publica un pequeño gran libro denominada la Adolescencia Normal escrito por A. Aberastury y Mauricio Knobel, que pasa a representar un aporte fundamental como interpretación de la adolescencia.

Terminada la segunda guerra mundial, y con una Europa pujante, las Universidades comienzan a recibir enorme cantidad de alumnos que, se agrupan en asociaciones estudiantiles. Es así como, en mayo de 1968, surge el movimiento conocido como el mayo francés. En 1970, desde la Sociología Erik Erikson publica su libro “Sociedad y Adolescencia” y partiendo de como la crisis de identidad ingresa en el adolescente y las estructuras sociales y de cómo ambas interactúan. El movimiento Hippie y el reclamo para el fin de la guerra en Vietnam, deja de ser privativo de los EE.UU. para alcanzar nivel mundial. Los movimientos pacifistas se universalizan en la población estudiantil, que adquiere de esta manera un poder difícil de imaginar pocos años antes. Guillermo y Silvia Obiols, en su libro: Adolescencia, posmodernidad y escuela secundaria, nos relatan como el crecimiento de la etapa adolescente conlleva a un cambio en la misma sociedad que, se ha “adolescentizado”.

Los pioneros

Cómo intuyendo la necesidad en atender problemáticas de salud que la Adolescencia requería, comprobando por los hechos que había situaciones que comprometían o ponían en serio riesgo la Salud Integral de púberes de ambos sexos y atendiendo a las definiciones de Salud que la OMS predicaba y que iban más allá del concepto tradicional de salud, limitado a la ausencia de enfermedad, van surgiendo en diferentes lugares y desde diferentes realidades, profesionales médicos que comienzan a atender primero y a investigar después lo que ocurría con la Salud en esta etapa de la vida. Surgen los que hoy podemos considerar: Pioneros de la Medicina de la Adolescencia, que dará paso a la Salud Integral de la Adolescencia y la Juventud.

Esto ocurre en la década de los 50 y me limitaré, sabiendo que, seguramente cometo omisiones, a citar a: Roswell Gallagher de Boston en los EE.UU., Paula Peláez en Chile y Nydia Gomez Ferrarotti en la Argentina. Pese a la distancia, estas tres personas se conocieron y ambas mujeres trabajaron con Gallagher en el proyecto de fundar una Sociedad en lo que es hoy la Society for Adolescent Medicine cuyos estatutos fueron aprobados en 1968 (estas pioneras de Latinoamérica no figuran ya en la 1° Comisión Directiva de SAM).

Imaginemos, aunque sea por un instante lo que significaba y podía significar trabajar para, por y con adolescentes y jóvenes en la mitad del siglo XX y pensemos por un instante los problemas que tenemos aún en la actualidad en hablar de sexualidad en la adolescencia, el IRS, orientaciones sexuales diversas, concepto de género, etc, etc. Lo mismo ocurre con la educación sexual en las escuelas. La Dra. Ferrarotti que había instalado en 1951 un consultorio para adolescentes, en el Hospital Rawson de la ciudad de Buenos Aires, había diseñado una pelvis articulada, que enseñaba por ejemplo, el mecanismo del parto y la incluía en sus clases con adolescentes. Se la criticaba en la medida que la denominaban la máquina de fornicar. Corría el año 1977 cuando en el Hospital de Clínicas de la Universidad de BsAs se hicieron unas primeras jornadas de adolescencia para pediatras. Sin estar invitada apareció Nydia y cuando fue reconocida por las autoridades de la Cátedra, fue invitada a retirarse por considerarla persona no grata. Comenzaba en ese momento la dictadura militar. Presencié la escena y sin entender demasiado a que se debía esta actitud, sentí una sensación corporal de amargura y rechazo. Años después pude acercarme a ella y cuando en 1987 se inauguró el Programa Interdisciplinario de Adolescencia ella fue invitada junto con Enrique Dulanto Gutiérrez a cortar la cinta inaugural.

Surgen a partir de allí, historias diferentes en cada uno de los países. Mientras en EE.UU., a poco más de 15 años de comenzar su trabajo con Adolescentes, Rosswell Gallagher crea la Society for Adolescent Medicine de los EE.UU., que no deja de crecer desde entonces. En América Latina la Adolescencia tiene un desarrollo no solo más tardío sino incluso azaroso, debido sin duda a los sistemas socio políticos imperantes.

Pasan 20 años con posterioridad a la obra de los Pioneros que, Enrique Dulanto Gutiérrez, desde su Centro de Adolescencia en el Hospital Infantil de México, pudo mantener viva esta llama. Formado en endocrinología, a la que agregó un profundo contenido social, pudiendo captar la esencia de la Adolescencia. Con una oratoria brillante y cautivadora recorrió América Latina. Pocos años más tarde, comienzan a trabajar: Anita Colli y Verónica Coates en Brasil, Carlos Bianculli y Jorge Vukasovic en Argentina y esta nómina queda abierta para ir incorporando nombres de quienes contribuyeron al desarrollo de la Salud Integral de Adolescentes y Jóvenes.

La declaración de Alma Atta en 1978 sobre la A.P.S, implica un cambio importante en el concepto de la Salud en sinergia con la definición, aportada por la O.M.S. La Declaración de Derechos del Niño (1959), implica un antes y después en todo este proceso.

A partir de esta etapa, limitaré citar a profesionales que intervinieron, dado su enorme número y que me llevaría a cometer injustas y dolorosas omisiones.

Centros de adolescencia

La semilla que los Pioneros brindaron en forma lenta pero constante comienza a crecer y a desarrollarse.

Dichos centros fueron creados por quienes nos consideramos discípulos del grupo de pioneros y comenzamos a trabajar con, para y por los y las adolescentes. No existían cursos ni estudios de post grado jerarquizados, y muy poca era la bibliografía con que se contaba. Como si todo esto fuera poco, se carecía de apoyo por parte de leyes que permitieran trabajar con adolescentes, normas internacionales que lo avalaran o bibliografía o investigaciones que la respaldaran. Instalar los primeros consultorios en centros hospitalarios era un trabajo artesanal que solo se autorizaba a hacerlo en lugares “libres” o de poca utilización. Por ello se llegó a recurrir… desde un baño en desuso, como lo hizo quien escribe estas líneas, hasta una pieza placard en el caso del Dr. Gerardo Vaucheret, incansable luchador que, ya no esta entre nosotros. Pese a esta labor totalmente autodidacta, estos centros fueron creciendo y adquiriendo importancia y lugar en los ambientes hospitalarios. Además de falta de apoyo, surgía desconfianza y rechazo cuando se mencionaba el abordaje interdisciplinario, la confidencialidad, ejercicio y cuidados de la sexualidad, etc. La misma necesidad de estos centros era puesta en tela de juicio y los profesionales tradicionales los consideraban una traición a las más rígidas estructuras monodisciplinarias.

Las sociedades científicas

Su inicio estuvo dado por profesionales médicos provenientes del área de la Pediatría, y/o Ginecología, dentro de las Sociedades Pediátricas, a través de los Comités Nacionales de Estudio, pero se amplía a otras disciplinas tales como: Salud Mental, (psicólogos y psiquiatras), Ciencias Sociales (Sociología y Trabajo Social) y desde la educación (Docentes y Psicopedagogos).

Pronto se ve la necesidad de que se creen sociedades interdisciplinarias que permitan agrupar a quienes se comprometieran con la adolescencia. Recuerdo esto como un hecho doloroso en la medida que muchos de quienes permanecieron en las Sociedades Pediátricas consideraron este paso como una traición a sus raíces.

El accionar va mostrando la necesidad de modificar obsoletas legislaciones, que sin tener en cuenta los cambios, interferían gravemente en el accionar cotidiano.

Los distintos gobiernos se mostraban reacios y desconfiados ante esta nueva disciplina y es por ello de significativa importancia cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) avalan y promueven esta situación.

El cambio que se produce en los países con el advenimiento de gobiernos democráticos genera sin duda un campo propicio y de enorme importancia. Herbert Fridman desde la OMS y sucesivamente: Yoao Yunes, Elsa Moreno, C. Serrano, Solum Donas Burak y Matilde Maddaleno desde la OPS, significaron un inmenso apoyo para el desarrollo de las nacientes sociedades y permitieron que las mismas fueran visualizadas en sus propios territorios. Más recientemente merece destacarse el aporte de UNICEF, que tardó mucho más en reconocer la necesidad de trabajar en la adolescencia y que hoy se ha convertido en un aporte importante y fundamental en el desarrollo de muchas de las Políticas Públicas. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) también hizo su aporte.

Años después se crea ALAMPYONAF, sociedad de profesionales del derecho que colaboran activamente en estos procesos.

Los finales del siglo XX representan asimismo un profundo cambio a nivel internacional. En el año 1989 se constituye el Comité de Adolescencia de ALAPE (Asociación Latinoamericana de Pediatría), después de casi dos años que se enviaran cartas a todas las Sociedades Pediátricas para que nombraran sus respectivos delegados. Esto va permitiendo el ingreso de temas de Adolescencia en todos los Congresos que en el Continente se realizaban. En el mes de octubre del año 1992 se desarrolla en Buenos Aires el 1° Congreso de Adolescencia, organizado por los Ctes de Adolescencia de la Sociedad Argentina de Pediatría y la Sociedad de Ginecología Infantojuvenil, con cerca de 1000 participantes provenientes de muchos países de América Latina. Representó un importante apoyo para el primer Plan Nacional de Adolescencia en Argentina.

Diez años más tarde (2002) agrupando las Sociedades Interdisciplinarias se crea, en un magnífico congreso en La Habana en el cual se constituye la CODAJIC (Confederación de Adolescencia y Juventud de IberoAmerica, Italia y El Caribe). Quisiera destacar el fundamental apoyo que en este proceso recibimos de los compañeros cubanos personalizados en la figura de Francisca Cruz Sánchez. La presencialidad en un trabajo exento totalmente de recursos de nuestros respectivos países era fundamental en la medida que no existían los medios actuales de comunicación.

En España se dio una situación particular. La Sociedad Española de la Medicina de la Adolescencia se crea en el año 1987, siendo su primer presidente el Dr. Blas Taracena del Piñal, médico pediatra de reconocida trayectoria en su país como en el extranjero. Proveniente del campo de la Pediatría, poco conocía con respecto a la Adolescencia, como el mismo me confesara cuando fui invitado al 2º Congreso en Murcia. No obstante, intuye como ocurriera con los Pioneros ya citados que, de esta etapa de la vida había que ocuparse y preocuparse. A partir de allí la Atención e Importancia de la Adolescencia, comienza a crecer y desarrollarse y la regularidad de los Congresos y publicaciones da cuenta de ello. A diferencia de lo que ocurría con otras Sociedades Pediátricas, las de Adolescencia se abrieron a la interdisciplina.

Excede esta publicación reseñar los logros que las distintas Asociaciones vienen realizando en los últimos años, pero deseo destacar el crecimiento de CODAJIC. Hoy la integran instituciones de 21 países y se ha abierto a 16 universidades. Más recientemente, un sueño de los Fundadores se hizo realidad y la Red Joven se ha constituido dentro de la Sociedad, con fuerza y pujanza como era de esperar de este grupo a quienes está destinado este esfuerzo.

Un signo de esta apertura estuvo dada por la página web con un sinnúmero de visitas, y que se complementa con la presencia activa en la misma y en todas las redes sociales. No podemos dejar de destacar en este espacio el trabajo incansable de la Dra. Mónica Borile, quien ocupara los más altos cargos de la institución. La página web de CODAJIC se encuentra abierta a todos quienes la deseen consultar sin costo alguno.

Mientras esto ocurría en América Latina a nivel mundial, en el año 1987, se crea IAAH (International Asociation for Adolescent Health). En forma previa se venían desarrollando Simposios Internacionales sobre Adolescencia, desde el año 1974 en que se realizó el Primero en Finlandia. La IAAH, si bien en teoría abierta a todos las naciones estuvo en su gran mayoría integrada por países de la Comunidad Angloparlante con una mínima representación de América Latina. Verónica Coates, Evelyn Eisenstein y quien escribe esta reseña éramos en la práctica los únicos representantes de América Latina pese a que en nuestro territorio ya se daba un mayor desarrollo de lo que ocurría en otros países del Mundo. Es por ello que la realización en noviembre de 2021 del Congreso Internacional en Lima, con la incorporación de países de habla hispana, el español como lengua oficial y la presidencia de Mari Carmen Calle, representa un hecho fundamental para Latinoamérica.

Resulta importante destacar que en EE.UU., la entonces SAM de la que ya hablamos con anterioridad, decide cambiar su nombre por el de SAHM (Society for Adolescent Health and Medicine). Con Congresos anuales, se convierte en un centro de capacitación importantísimo para países de todo el mundo. Esta oportunidad es aprovechada para la creación del IRC (International Regional Chapter). Esta agrupación de profesionales de todo el mundo que concurríamos a estas reuniones representó asimismo la posibilidad de que quienes participábamos en la IAAH tuviéramos un lugar de reunión en forma anual. Durante 9 años me tocó ser cochair de dicho capitulo, espacio que facilitara la Dra. Diana Birch de Londres.

No quisiera terminar este aspecto referido a las Sociedades Científicas sin citar como queda el panorama integrado a nivel mundial.

Desde la Pediatría, las sociedades nacionales se agrupan en ALAPE (Asociación Latinoamericana de Pediatría) cuyos comités de Adolescencia comienzan a funcionar en el año 1989. A su vez las Sociedades Continentales se juntan para formar la I.P.A. (International Pediatric Association) donde paulatinamente la Adolescencia comienza a ocupar un lugar.

Desde la Ginecología Infantojuvenil las sociedades nacionales se agrupan en ALOGIA (Asociación Latinoamericana de Obstetricia y Ginecología de la Infancia y Adolescencia) en 1993 y son ellas que a nivel mundial conforman la FIGIJ (Federación Internacional de Ginecología Infantojuvenil), ya creada en el año 1971.

De esta manera América Latina se incorpora con fuerza en el Panorama Internacional, con el agregado de un hecho de enorme trascendencia y me refiero a la página Web.

Para finalizar este apartado, me permito recordar lo que expresara hace casi 20 años, (abril de 2003) en el 2° Congreso Internacional organizado por la SPAJ con referencia al rol de las Sociedades Científicas como nuevos paradigmas, desde la naciente CODAJIC:

  • Captar la realidad compleja y cambiante.
  • Auscultar los signos de los tiempos.
  • No limitarse a una visión endogámica de la realidad.
  • Abrirse a todos los actores sociales, particularmente los marginados.
  • Investigar sobre las auténticas necesidades de nuestros pueblos.
  • Promover políticas públicas de Salud.
  • Comprometerse en su accionar.

Políticas públicas

Merece destacarse que es recién en la última década del siglo XX, en que desde el Poder Político comienza a hablarse con referencia a Políticas Públicas en Adolescencia y Juventud. Se realizan distintos intentos referidos a la Juventud, creando espacios como secretaría de la Juventud con rasgo ministerial o similar, pero suelen ser de corta duración y escasa influencia como para diseñar Políticas Públicas referidas al sector. En general suelen finalizar su accionar al terminar el período del gobierno de turno y el siguiente gobierno suele introducir modificaciones que por falta de continuidad suelen perderse y limitarse por innumerables trámites burocráticos.

Desde los Ministerios de Salud en forma lenta pero constante, al irse incrementando la presencia de las Sociedades Científicas, va surgiendo la imperiosa necesidad de que los estados asuman su compromiso referido a la Salud Integral de Adolescentes y Jóvenes. Al momento de implementarlas se buscan recursos humanos capaces de conducirlas y la mayoría de las veces se recurre a quienes provienen de las Sociedades Científicas y que por su experiencia conocen de lo que la APS requiere de los Ministerios Públicos.

Una estrategia que desde muchos países se utilizó y que a mi entender resultó primordial fue la de desagregar a nivel estadístico la base de datos referidos a la morbimortalidad en adolescentes y jóvenes. Las edades que se consideraban en las estadísticas oficiales contribuían a invisibilizar la Adolescencia. La mayoría de las veces la etapa escolar terminaba ya entrada la adolescencia y la juvenil por su parte también la abarcaba. Fue al dividir la edad adolescente entre los 10-14 años y entre los 15-19 que surgieron datos en la morbilidad, especialmente referidos a la Salud Sexual y Reproductiva, (embarazos, ITS, HIV) accidentes, violencias y, muy especialmente el suicidio. Datos fuertes que exigían elaborar políticas que estuviesen a la altura de las circunstancias.

Presente y futuro

En la reseña referida al pasado, he tratado de ser objetivo en la crónica de los hechos. 120 años desde la publicación de Stanley Hall y menos de 70 años en que percibimos los inicios de los pioneros de la Medicina de la Adolescencia.

Por eso y solo como recurso pedagógico me permito aplicar el Plan FODA: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Como todo análisis tiene sus límites y en procesos tan complejos como el que estamos analizando, resulta imposible de abarcar en su totalidad. Recordemos que no hay una adolescencia y juventud sino: Adolescencias y Juventudes. Pero como algo lúdico, que nos permita pensar comencemos:

FORTALEZAS:

  • Adolescencia y juventud importantes para la Sociedad en la actualidad.
  • Poder inexistente en otras etapas de la humanidad.
  • Deseos de cambio en post de sus ideales y sueños.
  • Sentido crítico y disconformidad hacia la sociedad en la que viven.
  • Ansias de autenticidad.
  • Voluntad en progresar.
  • Manejo de TICs (Tecnologías de Información y Comunicación).
  • Energía Vital para lograr esos objetivos.
  • Ansias de solidaridad.
  • Fuertes sentimientos referidos a la ecología y preservación del medio ambiente.

OPORTUNIDADES:

  • Mayor acceso a la información y más diversificada.
  • Niveles de escolaridad crecientes, aunque con grandes falencias.
  • Mayor posibilidad de cambio: bio / psico / social / religioso.
  • Mayor independencia de mandatos sociales, culturales y religiosos.
  • Posibilidad de cuestionar las normas socialmente establecidas.

DEBILIDADES:

  • Impacientes ante el cambio, esceptisismo y descreimiento de que el mundo pueda mejorar.
  • Inequidad social en el acceso a los recursos. Sensaciones de impotencia.
  • Dificultad en expresar los diversos sentires.
  • Carencia de desarrollo espiritual (más allá de lo religioso).
  • Dificultades en lidiar con la incertidumbre y la impermanencia.
  • Disconformismo y violencia social imperante.

AMENAZAS:

  • Convivencia en una sociedad, inequitativa y violenta.
  • Una sociedad poco contenedora y/o cuidadora de débiles y marginados, entre los cuales ellos se incluyen.
  • Dificultad en valorarse a si mismo, de donde se desprende el autocuidado.
  • Inmadurez en la maduración cerebral y neuro endocrina.
  • Manipulación por partes de poderes económicos y/o políticos.
  • Fácil accesibilidad al ejercicio de una sexualidad meramente hedonista.
  • Accesibilidad sustancias psicoactivas.
  • Medios de comunicación masivos que presentan, inciden y promueven la violencia en sus diferentes formas.

El futuro de la salud en la adolescencia y juventud

Si analizar el presente puede ser encarado desde diversos ángulos y miradas; mucho mayor es lo que nos ocurre con respecto al futuro. No debemos confundir lo que podamos pensar del futuro de la Adolescencia y Juventud, sino lo que el mundo adulto, debería aportar como sociedad. Es por ello que deberíamos propender a:

Una educación personalista. Pilar fundamental que requiere un cambio radical en los planes de estudio, e implicaría hacerlo desde una Filosofía de la Educación, hacia el SER persona algo común a todos y que nos incluye como humanidad. No debe ser confundida con una educación personalizada (que también es necesaria) pero que en ese caso estaría centrada en la individualidad. Cuando se habla del ser, es desde una perspectiva óntica o sea el “ser en si”, que es cuando la persona se habilita para ser capaz de atisbar lo más profundo de sí mismo y desde esa coherencia es donde cada uno encuentra su dignidad que permite cuidar, atender y proteger a si mismo y a los demás. Representa un proceso.

Autovaloración de la Vida. La masificación lleva a una carencia de la valoración de la vida, con todas sus características y en todos sus estadios. Sin esta valoración, tampoco la tendremos en el autocuidado que como seres humanos nos merecemos. Un aforismo popular afirma: “nadie cuida lo que no valora”. Hoy las neurociencias nos presentan con claridad, la integridad que como seres vivientes tenemos y que en forma paulatina y constante hemos ido perdiendo y que resulta central en la problemática actual de la violencia, en todas sus formas.

Respetar la personalidad diferencial. No por lo anteriormente expresado existe una uniformidad generalizada sino que a través de la personalidad es como las personas se manifiestan hacia el afuera, pero que debe representar coherencia con la interioridad. Se han descrito otros tipos de personalidades, como por ejemplo, la personalidad circunstancial, esto no implica dualidad sino que es diferente de como la persona actúa en las diferentes circunstancias por las que le toque atravesar.

Aplicar la Pedagogía de la ternura. Fue hace ya varios años que en uno de los Congresos de la Sociedad Peruana de Adolescencia y Juventud conocí al maestro Alejandro Cussianovich, quien disertó sobre Aprender la Condición Humana y desde allí nos presentó su ensayo sobre la Pedagogía de la Ternura. Esto puede parecer disonante en un artículo de esta naturaleza. Es este autor que afirma: “La pedagogía de la ternura, apunta a desarrollar las distintas expresiones, de lo que se ha dado en llamar el “contagio afectivo”, que es el resultado de la interacción en la transmisión afectiva. Representa un proceso de realimentación positiva en la relación médico paciente. Si bien es útil en muchas situaciones es en la adolescencia en que esto se torna imprescindible y marca sin duda una diferencia para tratar las situaciones más complejas.

Incorporando la espiritualidad. Cuando surge la modernidad a partir del siglo XV, se tensan hasta la completa ruptura la relación con las creencias religiosas, generando un divorcio con las mismas. En forma lenta los procesos religiosos van evolucionando para poder entrar en sintonía con aquellos avances que la Ciencia demuestra. La postmodernidad genera procesos que otorgan mayor libertad al individuo, que busca respuestas a sus grandes cuestionamientos filosóficos y no satisfecho con las respuestas que podían otorgar las religiones oficiales, busca en diferentes espacios otras más cercanas a sus sistemas individuales de creencias. Va surgiendo así una espiritualidad, no necesariamente religiosa, pero que va adquiriendo una importancia cada vez mayor. En la adolescencia y en su desarrollo podemos encontrar como la espiritualidad sea por presencia o ausencia está presente y representa un papel importante en esta etapa de la vida e influye en diversas situaciones por las que el/la adolescente deba atravesar.

A modo de conclusión

En el desarrollo de esta presentación he pretendido a través de los últimos 100 años analizar el Crecimiento y Desarrollo de la Medicina de la Adolescencia, sus particularidades, y la interacción que ha tenido y tiene a través del tiempo con la Sociedad / Cultura.

Esta etapa se inserta en el Curso de Vida y de como se viva, mucho dependerá la salud integral de las personas en sus etapas futuras.

Resulta tan particular esta etapa, que una medicina organicista o centrada en el síntoma o la urgencia, no solo no resulta satisfactoria, sino que se convierte en inútil. La complejidad de la Vida actual y el aporte de las neurociencias nos recuerdan el tema de la integridad del ser humano y en sus características de cuerpo / mente / psiquismo y espíritu. De esta manera en la adolescencia, la Medicina Basada en la Evidencia va dando paso a la Medicina basada en la Complejidad.

Desde todo punto de vista a diferencia de otras edades, los adolescentes y jóvenes son quienes más tiempo suelen pasar fuera de sus hogares y se convierten en receptores de los beneficios del afuera pero también de sus contradicciones.

Enrique Dulanto Gutiérrez, solía repetir, que el desafío de atender un adolescente implica: entenderlo, respetarlo y quererlo.

Más recientemente la querida maestra en temas de Adolescencia: Dina Krauskopf, presente siempre en este recorrido histórico, suele repetir que sobre como actuemos con los adolescentes y acorde con los sentires que ellos nos despierten, es desde donde se desprenderán nuestras acciones:

Si no los valoramos adecuadamente… los invisibilizaremos.

Si los consideramos peligrosos, adictos o enfermos, los patologizaremos.

Si por el contrario, los consideramos valiosos, capaces y auténticos los podremos valorar como promotores de su desarrollo humano y de la comunidad a la que pertenezcan.

Bibliografía

  • Hidalgo Vicario MI, Rodriguez Molinero L y Muñoz Calvo MT. Medicina de la Adolescencia, Atención Integral, 3ra Edicion. Madrid 2021.
  • Aberasturi A, Knobel M. Adolescencia Normal, Editorial Paidos, Buenos Aires, 1970.
  • Erikson E. Sociedad y Adolescencia, Buenos Aires, 1970.
  • Obiols G, Di Segni Obiols S. Adolescencia, Posmodernidad y Escuela Secundaria, Buenos Aires, 1994.
  • Cussiánovich A. Aprender la Condición Humana. Ensayo sobre la Pedagogía de la Ternura, Lima 2010.
  • Quiles I. Filosofía de la Educación Personalista, DePalma, Buenos Aires 1982.

 

 
 


Entrevista con el adolescente – Roll Playing



 

Entrevista con el adolescente – Roll Playing

J.L. Iglesias Diz(*), F. Guerrero Alzola(**)
(*)Pediatra. Acreditado en Medicina de la Adolescencia. Santiago de Compostela. (**)Pediatra especializado en Medicina de la Adolescencia. Hospital Ruber Internacional, Madrid.

 

Adolescere 2022; X (3): 135-138

 

Resumen

La atención del adolescente representa un reto para el médico. Todos los cambios que comienzan con la pubertad deben ser afrontados de una manera diferente, no basta conocer las características de su desarrollo, sus enfermedades o sus conductas, es necesario también tener la capacidad de sentirse a gusto con ellos y adquirir experiencia en el trato con la gente joven. Hoy más que nunca necesitamos estar al corriente de ese mundo propio en que ellos se mueven, internet, las redes sociales, los videojuegos, la forma de divertirse, sus gustos musicales u otros aspectos de su cultura. Cómo si no vamos a poder relacionarnos con ellos y ayudarles. Todo ese bagaje y un aprendizaje de la estrategia de la entrevista nos harán más eficaces para preservar una relación fluida con el adolescente mejorando su salud y ayudarles a resolver sus problemas..

Palabras clave: Entrevista; Adolescente.

Abstract

The care of the adolescent represents a challenge for the doctor. All the changes that begin with puberty must be faced in a different way, it is not enough to know the characteristics of their development, their illnesses or their behaviors, it is also necessary to have the ability to feel comfortable with them and gain experience in dealing with young people. Today more than ever, we need to be aware of the particular world in which they move, the internet, social networks, video games, the way they have fun, their musical tastes or other aspects of their culture. How else are we going to be able to relate to them and help them? All this background and learning the interview strategy will make us more effective in maintaining a fluid relationship with the adolescent, improving their health and helping them solve their problems.

Key words: Interview; Adolescent

La entrevista

La entrevista representa la única y última oportunidad que tiene el médico para informar, orientar, corregir, diagnosticar, asesorar, interpretar o ayudar a la persona en este momento de crecimiento y desarrollo, antes de que se estructure como ser adulto

La entrevista constituye la primera y más importante parte de todo acto médico que tenga como objetivo aproximarse a la salud integral del adolescente. Debido a las características evolutivas de este grupo de edad, muy a menudo la entrevista representa la única y última oportunidad que tiene el médico para informar, orientar, corregir, diagnosticar, asesorar, interpretar o ayudar a la persona en este momento de crecimiento y desarrollo, antes de que se estructure como ser adulto. De ahí la importancia de una entrevista bien planteada, que pueda ser satisfactoria tanto para el médico como para su paciente, para que el médico haya podido obtener la información clínica pertinente y para que el adolescente haya descubierto a un adulto que sabe escucharle y puede orientarle en lo que a su salud integral se refiere.

Ha sido tema de inacabables discusiones el debate sobre las características físicas que debe reunir una consulta específica para atender adolescentes. Y sabemos que no siempre es fácil conseguir un lugar idóneo. A menudo, estas discusiones esconden un temor, más o menos explícito, a enfrentarse con la realidad del adolescente, con lo que se retrasa el inicio de actividades.

Sin embargo, en acertada frase de J. Roswell Gallagher, considerado “padre de la medicina del adolescente”, el hecho de proporcionar al adolescente un lugar específico no es garantía de su cooperación: lo que realmente cuenta es la manera como el médico habla con él y lo trata. De aquí la importancia de adquirir una buena capacidad para la entrevista.

El entrevistador, el entrevistado y la comunicación entre ambos

Debemos tener claro cuáles son los objetivos de la entrevista médica:

  1. Determinar la naturaleza de los problemas de salud desde una perspectiva biopsicosocial, y tratarlos.
  2. Valorar el desarrollo evolutivo del adolescente.
  3. Crear y conservar la relación terapéutica.
  4. Educar para la salud y motivar al paciente para que lleve adelante los planes del tratamiento.

El pediatra que trata adolescentes debe de cultivar unas cualidades que incluyen: capacitación profesional, paciencia, respeto, saber escuchar, dar apoyo y afecto, equilibrio entre comprensión y el ejercicio de la autoridad, no juzgar, neutralidad moral y sentido del humor

Para conseguir estos objetivos, el pediatra que trata adolescentes debe de cultivar unas cualidades que incluyen: capacitación profesional, paciencia, respeto, saber escuchar, dar apoyo y afecto, equilibrio entre comprensión y el ejercicio de la autoridad, no juzgar, neutralidad moral y sentido del humor. El profesional debe conocer las peculiaridades de la Medicina de la Adolescencia y sentirse cómodo con sus pacientes y sus padres. Si no le gustan o se encuentra incómodo con ellos es mejor que los remita a otro profesional.

Hay algunos aspectos que conviene recordar para actuar positivamente en la entrevista:

  1. Actuar como abogado del adolescente destacando las cualidades positivas del paciente sin apoyar las conductas inadecuadas.
  2. Escuchar más que hablar, escribir poco y observar mucho.
  3. Inculcar responsabilidad, que los adolescentes se sientan responsables de su propio cuidado.
  4. Demostrar interés por lo que nos cuentan y no minimizar sus preocupaciones.
  5. Ser positivo, el humor puntual genera buen ambiente pero no necesitan un médico chistoso, sino alguien que les ayude.

Por otro lado, el entrevistador debe evitar algunos posicionamientos erróneos en su relación con el adolescente como son:

  1. Adquirir el papel de un adolescente. El adolescente busca un profesional que le resuelva sus problemas no un “colega”.
  2. Asumir el papel sustituto de los padres. El pediatra escuchará y evitará juicios como los que proceden de los padres del paciente.
  3. Entrar en rivalidad con el adolescente. Debemos recordar que no se puede forzar a la acción y que nadie hace de adolescente mejor que ellos, por lo que resultará muy difícil vencerlos en su propio juego.

La atención del adolescente requiere algo más de tiempo que en otras edades. Es imprescindible efectuar parte de esta entrevista a solas con el adolescente y volver a dar toda la información final tanto a los padres como al paciente, preservando siempre el secreto y la intimidad

La atención del adolescente requiere algo más de tiempo que en otras edades. Es también imprescindible efectuar parte de esta entrevista a solas con el adolescente y volver a dar toda la información final tanto a los padres como al paciente, preservando siempre el secreto y la intimidad.

El médico para el adolescente debe actuar como consejero y, sobre todo, como informador. Es conveniente que el pediatra intuya sus necesidades en materias de salud y le facilite información, útil y concreta, sobre los temas de su interés

El médico debe tener presente que, la mayoría de las veces, tiene ante sí una persona en desarrollo pero con un grado de madurez suficiente para decidir acertadamente sobre temas que le incumben a él. Se deben evitar las actitudes paternalistas; no dar sermones ni infundir miedos ante algunas actitudes que, subjetivamente, no nos parecen acertadas. El médico no debe imponer sus normas morales o de conducta. Ha de intentar entender la manera de ser del adolescente, con el que quizás habrá una gran brecha de edad. Esta diferencia de edad entre ambos puede influir en la relación médico paciente que se puede identificar más fácilmente con el paciente o con sus padres. La postura idónea es la neutral. No se ha de convertir en un padre salvador ni en un aliado de los padres. El entrevistador no debe citarse como ejemplo ni recordarle su adolescencia. Tampoco es una buena táctica querer ponerse a la altura del adolescente imitando sus ademanes, vocabulario o manera de vestir. No debe demostrar al adolescente que él es más amigo que los otros adultos y que con él se puede confabular. El médico, para el adolescente, ha de ser eso, el médico, no un amigo. Debe actuar como consejero y, sobre todo, como informador. Aunque el adolescente no solicite ninguna información concreta, es conveniente que el pediatra intuya sus necesidades en materias de salud y le facilite información, útil y concreta, sobre los temas de su interés.

Se debe abandonar la idea de que el adolescente es, por definición, un paciente difícil. Como en otras edades, habrá chicos y chicas de carácter poco comunicativo y otros más abiertos y colaboradores. Según el temperamento de la persona, el solo hecho de estar ante un médico y más aún si se está enfermo, cambia el carácter del sujeto. Reacciones de llanto, de no querer hablar o de mentir, pueden ser reacciones pasajeras que irán desapareciendo en posteriores entrevistas.

Algunas estrategias de la entrevista

La elección de la pregunta adecuada no es siempre fácil, pero debemos ser conscientes de la importancia de “saber preguntar” para realizar preguntas precisas con las que hacer pensar y obtener una buena información. Como regla general:

  1. Realizar preguntas indirectas y abiertas permiten una mayor libertad expresiva. Las preguntas abiertas suelen comenzar con las palabras cómo, por qué, dónde, quién, cuándo, qué, de qué manera… Ej.: Un paciente te comenta que consume cannabis. En lugar de preguntar, “¿te gusta consumir?” [respuesta: sí], se puede preguntar “¿qué cosas buenas y malas te trae el consumo?” [respuesta: bueno, estoy más relajado, bla, bla, bla…].
  2. También se pueden usar preguntas en espejo, animando al adolescente a que profundice o amplíe una cuestión. “¿Qué tal en casa?” “Mi madre me riñe siempre”. “¿Te riñe siempre?” “Bueno, en realidad lo que ocurre…”
  3. Clarificación. Abre el diálogo y se le da importancia a la forma expresiva del adolescente. “Ayer estuvimos de rollo por la tarde…” “Perdona, ¿qué quieres decir con eso de estar de rollo?”
  4. Preguntas que generen tranquilidad con afirmaciones que faciliten la discusión al abordar temas complicados: “Es frecuente que chicos de tu edad vean o les salga pornografía en Internet, ¿crees que es así?”
  5. Es de utilidad para animar a seguir hablando reconocer los sentimientos del paciente con palabras cortas o interjecciones (“oh”, “vaya”, “claro”, “umm”, “ya veo”…).
  6. Trasmitir apoyo y ánimo cuando el adolescente comparte una situación que es difícil o dolorosa para él. “Lo has pasado mal, pero pudiste pedir ayuda, que no es nada fácil en esa situación”.
  7. Preguntas generales de interiorización: nos informan sobre su modo de vida sus cualidades, gustos y aspiraciones. Ej.: ¿Qué cosas se te dan bien?, ¿qué deseo querrías ver cumplido?, ¿cuándo te sientes más feliz?, ¿qué haces cuando estás de mal humor?, ¿cómo te ves a los 25 años?, ¿qué haces cuando no tienes clase/trabajo?
  8. Problemas especiales en la entrevista:
  9. El adolescente hablador, que con su verborrea desvía la atención del entrevistador. En este caso la entrevista debería estar más estructurada y hay que marcar los límites de ésta. Se debe frenar su locuacidad amablemente con preguntas

    • El adolescente hablador, que con su verborrea desvía la atención del entrevistador. En este caso la entrevista debería estar más estructurada y hay que marcar los límites de ésta. Se debe frenar su locuacidad amablemente con preguntas como: “Hablas mucho sobre este tema, ¿por qué?”.
    • El adolescente callado. Hablar de temas generales y que puedan ser del agrado del paciente, fijarse en los detalles personales que nos pueden ayudar a iniciar la conversación, como un colgante, un tatuaje…
    • El adolescente nervioso o inquieto. Emplear frases que ayuden a tranquilizar: “sé que es difícil hablar de algunas cosas…”
    • El adolescente lloroso. Ser comprensivo, dejarlo que llore (disponer y ofrecerle pañuelos de papel, pensará así que no es el único que llora).
    • El adolescente desafiante o agresivo. Habitualmente esa rabia no va dirigida a nosotros como profesionales, y cuando se les reconoce esos sentimientos (“veo que estás muy enfadado”) y se descubre la causa, suelen bajar las barreras.

    La entrevista motivacional consiste en ofrecer al paciente una guía en forma de interrogantes que se refieran a sus propios problemas y con nuestra ayuda, provocar un deseo de cambiar los hábitos mediante el razonamiento, siempre respetando sus puntos de vista y su libertad para escoger

  10. Entrevista motivacional y escucha activa. Los pediatras debemos aprender a utilizar recursos que faciliten la comunicación con el adolescente y mejorar así las opciones terapéuticas de las que disponemos. La entrevista motivacional consiste en ofrecer al paciente una guía en forma de interrogantes que se refieran a sus propios problemas y con nuestra ayuda, provocar un deseo de cambiar los hábitos mediante el razonamiento, siempre respetando sus puntos de vista y su libertad para escoger. Facilitamos que ellos mismos sean los que van encontrando las respuestas. El adolescente muchas veces conoce o intuye las soluciones, pero necesita reafirmarse, adquirir seguridad y nosotros podemos ayudarle en este sentido. Por otro lado, la escucha activa es permitir que el paciente se exprese con libertad, con tiempo, hablando de lo que le interesa, quiere, aspira o teme, encontrando en nosotros la persona que recoge esos sentimientos sin juzgarlos. Esta forma de comunicación, es en sí misma terapéutica.
  11. Confidencialidad. Recordamos aquí la importancia de la confidencialidad, que se debe de explicar al paciente y a la familia antes de iniciar la entrevista a solas con el adolescente. De esta forma se sentirá más seguro y podrá contarnos aspectos importantes de su comportamiento que de otro modo podrían quedar ocultos. Solo existe una condición para romper esa confidencialidad: que exista riesgo grave para la salud del paciente o de terceros, y así se debe explicar al adolescente y a sus padres. “No hay medicina sin confidencia, no hay confidencia sin confianza y no hay confianza sin secreto”.

Además de disponer del tiempo necesario, se deben incluir en la entrevista preguntas no relacionadas directamente sobre temas médicos. Para ayudarnos a maximizar el tiempo y llevar cierto orden, hay varios acrónimos que nos ayudan en esta tarea:

La Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia propone F.A.V.O.R.E.C.E.R. la salud (Familia, Amigos, Vida sana, Objetivos, Religión, Estima, Colegio, Estado mental, Riesgos). Asimismo. se puede dar al paciente información sobre algunos temas relacionados

  • La Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia propone F.A.V.O.R.E.C.E.R. la salud (Familia, Amigos, Vida sana, Objetivos, Religión, Estima, Colegio, Estado mental, Riesgos), sustituyendo al antiguo F.A.C.T.O.R.E.S. (Familia, Amigos, Colegio, Tóxicos, Objetivos en la vida, Riesgos, Estima, Sexualidad). Son útiles como guión de la anamnesis y, a la vez que se realiza la entrevista, también se puede dar al paciente información sobre algunos temas relacionados.
  • De la misma forma que la Academia Americana de Pediatría propone H.E.A.D.S.S.S.S.S. (Hogar, Educación, Actividades, Drogas, Sexualidad, Sadness-depression-suicide, Safety, Spirituality, Strenghts).

Conocer otras áreas de la vida del paciente, es una manera legítima de conocer más íntimamente su vida, lograr entenderla y así poder ayudarle. La atención médica del adolescente obliga al profesional a conocer la patología habitual en estas edades y sospecharla tras una correcta entrevista y exploración clínica.

El objetivo de este taller es ofrecer una sistemática útil de actuación y aprender también como interrogar y obtener información en situaciones difíciles. La presentación de casos prácticos en la que los participantes son puestos a prueba entrevistando a hipotéticos pacientes completa el taller en el que se obtendrán suficientes conocimientos teóricos y prácticos para la práctica diaria.

 

Bibliografía

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Aspectos éticos y legales en la adolescencia. Del menor maduro al adulto autónomo



 

Aspectos éticos y legales en la adolescencia. Del menor maduro al adulto autónomo

M. Vieito Villar.
Abogado especialista en Derecho Sanitario y Derecho anti-discriminatorio. Vocal del Consello de Bioética de Galicia. Vocal del Comité de Ética Asistencial del Área Sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos, Lugo.

 

Adolescere 2022; X (3): 129-134

 

Resumen

Es nuestra intención con el presente taller, ofrecer una visión de conjunto y general sobre la autonomía decisoria de las personas menores de edad, en un contexto de decisiones de salud.

Se trata de un área con recientes modificaciones legislativas que, en términos generales, han pasado desapercibidas para buena parte de la profesión sanitaria. En relación con el Derecho aplicable, sostendremos que no solo es “posible” el consentimiento con independencia de la edad objetiva del paciente, sino que se trata del régimen general (la regla, no la excepción); contrario a la aplicación, de facto, de una mayoría de edad sanitaria indisolublemente unida a los 16 años cumplidos.

Palabras clave: Consentimiento informado; Autonomía sanitaria; Menor de edad; Toma de decisiones.

Abstract

It is our intention with this workshop, to offer an overall and general view of the decision-making autonomy of minors, in a context of health decisions. This is an area with recent legislative changes that, in general terms, have gone unnoticed by a large part of the health professionals. In relation to the applicable law, we will maintain that not only is consent “possible” regardless of the objective age of the patient, but that it is the general regime (the rule, not the exception); contrary to the application, de facto, of a health age of majority indissolubly linked to 16 years of age.

Key words: Informed consent; Health autonomy; Minor; Decision making.

 

Introducción: la mayoría de edad y la “mayoría de edad sanitaria”

La mayoría de edad ha tenido una comprensión dispar en el conjunto de nuestra sociedad

La mayoría de edad, entendiendo por esta la frontera objetiva que supone para la persona la asunción de buena parte del ejercicio autónomo de los
derechos subjetivos, ha tenido una comprensión dispar en el conjunto de nuestra sociedad, y específicamente en la profesión sanitaria.

Para buena parte de las personas legas, los 18 años cumplidos parecen suponer un muro infranqueable

Verificamos como, para buena parte de las personas legas, los 18 años cumplidos parecen suponer un muro infranqueable, una suerte de frontera absoluta que, a un lado, permite la toma de decisiones autónoma, abre a la escucha activa y el diálogo interpersonal con el ayer menor, y desvanece la sombra de cualquier duda sobre capacidad. El que tiene 18 años puede decidir, mientras que el que no los tiene carece de este poder, y, en esta visión, de cualquier otro siquiera remotamente conectado.

En concreto, parece haberse elevado a hito inmóvil el artículo 246 del Código Civil:

  • El mayor de edad puede realizar todos los actos de la vida civil, salvo las excepciones establecidas en casos especiales por este Código.

El plantel de la salud ha venido realizando su propia adaptación de este enfoque que llamaremos “objetivista”, a través de la figura del “menor maduro” y su identificación indisoluble con los 16 años cumplidos

Por su parte, el plantel de la salud ha venido realizando su propia adaptación de este enfoque que llamaremos “objetivista”, a través de la figura del “menor maduro” y su identificación indisoluble con los 16 años cumplidos. Ha llegado incluso a conocerse este momento como una (mal llamada) “mayoría de edad sanitaria”.

La lectura dada a las normas ha sido y sigue siendo similar a la siguiente: el mayor de edad (tenga 18 en la vida civil, o 16 en la sanitaria) puede realizar todos los actos, mientras el menor no puede realizar ninguno.

Es así que en la casuística médico-legal en relación a pacientes, así como en el apoyo y asesoramiento a personas menores de edad no sea extraño el posicionamiento médico que exige, siempre y en todo caso, la firma del consentimiento informado por parte de las personas titulares de la patria potestad con independencia de la edad del menor. Dentro de este supuesto, además, se demanda la firma de todas ellas (padre y madre conjuntamente), con independencia de la naturaleza de la decisión clínica a tomar e ignorando cualquier advertencia sobre sentencias, por ejemplo, de atribución exclusiva de la patria potestad a uno de los progenitores.

La mayoría de edad como concepto cambiante

La consideración arbitraria de los 18 años como límite objetivo que marca la capacidad o falta de ella para decidir ni siquiera ha sido históricamente una constante

La consideración arbitraria de los 18 años como límite objetivo que marca la capacidad o falta de ella para decidir ni siquiera ha sido históricamente una constante. Mencionemos unicamente en este punto que la mayoría de edad eran los 23 años cumplidos cuando nacía el Código Civil, allá por 1889, y eran los 21 años cumplidos en la reforma del mismo acaecida en 1972. Solamente pasarían a ser 18 en una nueva modificación ya en 1978.

A día de hoy son pocas las esferas donde los 18 años marcan realmente una frontera; y el escenario sanitario no es una de ellas

Desde entonces se han aprobado modificaciones de las normas civiles tendentes a reconocer capacidad decisoria plena a personas por debajo de los 18 años, haciendo que, a día de hoy y como sostendremos a lo largo de este trabajo, sean pocas las esferas donde los 18 años marcan realmente una frontera; y siendo que el escenario sanitario, adelantamos ya, no es una de ellas.

Son numerosos los ejemplos en el Código Civil, y fuera de este, que subvierten esta regla inmutable de los 18 años como un todo:

  • La edad para poder adoptar son los 25 años, y no los 18 (art. 175.1 del Código Civil).
  • La ley que regula el derecho al honor y la intimidad personal1 recoge en su artículo 3 que será el menor quien consienta [las posibles intromisiones en estos derechos], “si sus condiciones de madurez lo permiten”; esto es, sin exigencia de un límite objetivo de edad específico.
  • Las personas con 14 años cumplidos pueden hacer válidamente testamento (art. 663.1º del Código Civil).
  • El permiso de conducción AM, que puede obtenerse desde los 15 años, faculta para conducir determinado tipo de ciclomotores.

La DGT reconoce un total de 4 licencias diferentes para conducción por debajo de los 18 años2.

  • Los menores de edad son responsables penalmente por los delitos cometidos desde los 14 años (art. 1.1 de la conocida como Ley Penal del Menor3).
  • La denominada “edad de consentimiento sexual” son hoy los 16 años en nuestro país (art. 181 del Código Penal4), pero hasta 2015 fueron los 13 años.

Nótese que son los 14 en países como Alemania, Italia, Portugal, Austria o Hungría; o los 15 en Francia, Suecia o Dinamarca5.

1Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

2Cfr. Espacio web “Los menores también conducen” de la Dirección General de Tráfico.
Puede consultarse en el siguiente enlace:
https://revista.dgt.es/es/reportajes/2022/06JUNIO/0629-Permisos-menores-edad.shtml.

3Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores.

4Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.

5Cfr. Circular de la Fiscalía General del Estado 1/2017, de 6 de junio, sobre la interpretación del art. 183 quater del Código Penal.

El Derecho y la capacidad como sistema complejo

Ni los 18 años son una barrera infranqueable que determine el todo o la nada; ni las personas menores de 18 años carecen de cualquier control sobre su vida

En contraposición a lo que venimos mencionando, el profesional del Derecho se aproxima a la capacidad decisoria de un modo totalmente diferente: ni los 18 años son una barrera infranqueable que determine el todo o la nada; ni las personas menores de 18 años carecen de cualquier control sobre su vida.

Como primera llamada de atención corresponde advertir que la legislación civil no se agota en el Código y en su artículo 246 ya aludido. En tal sentido, la lectura aislada del mismo, sin considerar las normas concurrentes a la materia de estudio, supondría dibujar un cuadro incompleto y sesgado.

A modo únicamente de ejemplo y sin ser la siguiente una lista exhaustiva, cabría apuntar las siguientes normas de rango legal que pueden ser aplicables al régimen legal de personas menores de edad:

  • Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.
  • Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
  • Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  • Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
  • Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia.

Normativa estatal que habría de completarse incluso con los distintos Ordenamientos Jurídicos autonómicos. Citando solo a modo de ejemplo el gallego, más cercano para quien escribe, podrían citarse:

  • Ley 11/2007, de 27 de julio, para la prevención y el tratamiento integral da violencia de género.
  • Ley 3/2011, de 30 de junio, de apoyo a la familia y a la convivencia de Galicia.
  • Ley 4/2011, de 30 de junio, de convivencia y participación de la comunidad educativa.
  • Ley 2/2014, de 14 de abril, por la igualdad de trato y la no discriminación de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales en Galicia.
  • Ley 5/2015, de 26 de junio, de derechos y garantías de la dignidad de las personas enfermas terminales.

A estas normas habría que añadir incluso las resoluciones de nuestro Juzgados y Tribunales, que a lo largo de los años han ido perfilando los detalles de la capacidad decisoria de las personas6. Incluso podríamos incluir, a efecto interpretativo, otros textos como las Circulares e Instrucciones de la Fiscalía General del Estado7.

El sistema jurídico-civil aplicable a la capacidad de las personas se nutre de una lista importante de cuerpos legislativos más o menos complejos, y cuya comprensión puede escapar, como es perfectamente comprensible, a una persona ajena al ámbito jurídico

Es decir, el sistema jurídico-civil aplicable a la capacidad de las personas se nutre de una lista importante de cuerpos legislativos más o menos complejos, y cuya comprensión puede escapar, como es perfectamente comprensible, a una persona ajena al ámbito jurídico.

6Mencionando, a modo de ejemplo:

  • Sentencia del Tribunal Constitucional 154/2002, de 18 de julio (sobre transfusión de hemoderivados a menor de edad Testigo de Jehová).
  • Sentencia del Tribunal Supremo 1158/2021, de 25 de marzo (sobre responsabilidad de los menores por deudas con la Administración Tributaria).
  • Sentencia del Tribuna Constitucional 99/2019, de 18 de julio (sobre menores de edad a identidad sexual).

7Entre otras, destacando las siguientes:

  • Circular 1/2012, de 3 de octubre, sobre el tratamiento sustantivo y procesal de los conflictos ante transfusiones de sangre y otras intervenciones médicas sobre menores de edad en caso de riesgo grave.
  • Circular 2/2016, de 24 de junio, sobre el ingreso de menores con problemas de conducta en centros de protección específicos.
  • Instrucción 1/2022, de 19 de enero, sobre el uso de medios de contención mecánicos o farmacológicos en unidades psiquiátricas o de salud mental y centros residenciales y/o sociosanitarios de personas mayores y/o con discapacidad.

La “mayoría de edad sanitaria”. El (posible) origen del error

Como hemos mencionado, en este marco general de incomprensión parcial del sistema de capacidad de las personas, se enmarca una concepción peculiar del consentimiento en materia sanitaria, especialmente de los menores de edad, por parte de los profesionales de salud.

El origen de esta confusión se antoja pudiera ser una lectura aislada de los siguientes incisos de la Ley que regula el consentimiento informado8:

  • 3. Se otorgará el consentimiento por representación en los siguientes supuestos:
    1. Cuando el paciente no sea capaz de tomar decisiones, a criterio del médico responsable de la asistencia, o su estado físico o psíquico no le permita hacerse cargo de su situación. Si el paciente carece de representante legal, el consentimiento lo prestarán las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho.
    2. Cuando el paciente tenga la capacidad modificada judicialmente y así conste en la sentencia.
    3. Cuando el paciente menor de edad no sea capaz intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de la intervención. En este caso, el consentimiento lo dará el representante legal del menor, después de haber escuchado su opinión, conforme a lo dispuesto en el artículo 9 de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor.
  • 4. Cuando se trate de menores emancipados o mayores de 16 años que no se encuentren en los supuestos b) y c) del apartado anterior, no cabe prestar el consentimiento por representación.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, cuando se trate de una actuación de grave riesgo para la vida o salud del menor, según el criterio del facultativo, el consentimiento lo prestará el representante legal del menor, una vez oída y tenida en cuenta la opinión del mismo”.

Es el paciente quien decide, sin tercero que consienta en su lugar, en caso de que sea capaz de comprender el alcance de la intervención en salud

Sintetizando el inciso 3º, obtendríamos que es el paciente quien decide, sin tercero que consienta en su lugar, en caso de que sea capaz de comprender el alcance de la intervención en salud. En concreto, para el caso de personas menores de edad, serán capaces para decidir cuando “no sea capaz intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de la intervención”. Y si el artículo hubiese finalizado en ese punto, a buen seguro este trabajo no sería necesario.

La norma nos habla de dos elementos esenciales: capacidad e individualización

Hasta ese momento la norma nos habla de dos elementos esenciales: capacidad e individualización. El primero de ellos, en relación a la habilidad y aptitud subjetiva de comprensión de la información clínica; y el segundo operando como marco para el primero, de tal modo que es la situación clínica de que se trate la que determinará el examen de capacidad.

No obstante, la deficitaria redacción del 4º epígrafe, y dentro de este, una cifra objetiva de edad (los 16 años), origina disrupción y confusión.

No nos dice que por debajo de los 16 no se pueda consentir autónomamente, sino que nos reafirma que sobre los 16 el consentimiento por representación también tiene condicionantes

El inciso 4º, que resulta aplicable solamente a mayores de 16 años, nos dice que en caso de que sean capaces de comprender la información, no hay consentimiento por terceros; operando como una suerte de presunción, o un indicio; como una particularización de la regla general ya explicada en el punto anterior. Es decir, no nos dice que por debajo de los 16 no se pueda consentir autónomamente, sino que nos reafirma que sobre los 16 el consentimiento por representación también tiene condicionantes9.

Elementos para una interpretación “subjetivista” del consentimiento

Siendo que es nuestra intención el convencer al lector sobre la autonomía decisoria por debajo de los 16 años en ámbito sanitario, corresponde a nuestra responsabilidad acercar argumentos suficientes que apoyen este modo de ver la materia.

En primer término cabe citar las Resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado, de 3 de marzo de 1989 y de 14 de mayo de 2010:

8Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

9En un sentido similar, Vid. DEL CAMPO: “Mientras este artículo 9.4 resulta de aplicación para los emancipados y menores de edad mayores de dieciséis años, el artículo 9.3.c está pensando en el menor cuya edad es inferior a los dieciséis años”.

No existe una norma que, de forma expresa, declare la incapacidad de los menores para obrar en el ámbito civil

  • “no existe una norma que, de forma expresa, declare la incapacidad de los menores para obrar en el ámbito civil, norma respecto de la cual habrían de considerarse excepcionales todas las hipótesis en que se autorizase a aquí para actuar por sí mismo; y no cabe derivar esa incapacidad para obrar ni del art. 322 CC en el que se establece el límite de edad a partir del cual se es capaz para todos los actos de la vida civil ni tampoco de la representación legal que corresponde a los padres o tutores respecto de los hijos menores no emancipados”.
  • Si a partir de los 18 años se presupone el grado de madurez suficiente para toda actuación civil (con las excepciones legales que se establezcan), por debajo de esa edad habría de atenderse a la actuación concreta

  • “(…) Si a partir de los 18 años se presupone el grado de madurez suficiente para toda actuación civil (con las excepciones legales que se establezcan), por debajo de esa edad habría de atenderse a la actuación concreta que se pretenda realizar cubriendo la falta de previsión expresa por cualquiera de los medios integradores del ordenamiento legal (arts. 1,3 y 5 del Código Civil) y no por el recurso a una regla general incapacidad que además no se aviene con el debido respeto a la personalidad jurídica del menor de edad”.

Nos acercan estas dos resoluciones a uno de los puntos de anclaje de la capacidad en el ámbito jurídico, y fundamento de cualquier comprensión ulterior del sistema: la capacidad de las personas se presume; y los obstáculos a esta capacidad son pues los elementos que, quien pretenda hacerlos valer, debe probar.

Vemos pues como, desde hace más de 20 años nuestro Derecho clama a la individualización de la decisión en aras a evaluar capacidades. En caso de que, para una decisión concreta, un menor no fuese considerado capaz, habremos pues de argumentar el motivo, no considerándose adecuada una “regla general de incapacidad” en la minoría de edad.

En segundo lugar, y si acaso resonase como lejana del ámbito sanitario la reflexión anterior, debemos traer aquí la Instrucción de la Fiscalía General del Estado 1/2012, que como vemos cumple ya 10 años:

La edad en sí misma no puede determinar la trascendencia de las opiniones del niño

  • “La edad en sí misma no puede determinar la trascendencia de las opiniones del niño, porque el desarrollo cognitivo y emocional no va ligado de manera uniforme a la edad biológica. La información, la experiencia, el entorno, las expectativas sociales y culturales y el nivel de apoyo recibido condicionan decisivamente la evolución de la capacidad del menor para formarse una opinión propia. Por ese motivo, se impone siempre una evaluación individualizada y tanto más exhaustiva cuanto más joven sea el paciente – caso por caso de las opiniones y deseos expresados, y por ende, del grado de madurez de cada menor”-.

Se impone siempre una evaluación individualizada

Se trata de una reflexión específica del campo sanitario, y en concreto en sede de transfusión de hemoderivados a menores de edad. Esto es, la Fiscalía nos habla no de la autonomía de menores, en términos generales, sino de la capacidad para tomar decisiones en el ámbito sanitario y asistencial.

No es pues la edad objetiva lo que nos puede hacer delimitar capacidades, siendo el criterio de capacidad para comprender el que debe primar. Y no uno general, sino como veíamos con anterioridad, en función de la decisión concreta a abordar10.

Por último, y unicamente como nota argumental final, corresponde recoger que las personas titulares de la patria potestad no representan a sus hijos en relación a aquellos derechos personalísimos que puedan ejercer por sí11 ; y que el consentimiento informado, que constituye según nuestra jurisprudencia un verdadero Derecho Fundamental12, es uno de estos derechos personalísimos.

Como apoyo a esta última cuestión, la Sentencia del Tribunal Constitucional 141/2000, de 29 de mayo apunta:

Los menores de edad son titulares plenos de sus derechos fundamentales

  • “Desde la perspectiva del art. 16 CE los menores de edad son titulares plenos de sus derechos fundamentales, en este caso, de sus derechos a la libertad de creencias y a su integridad moral, sin que el ejercicio de los mismos y la facultad de disponer sobre ellos se abandonen por entero a lo que al respecto puedan decidir aquellos que tengan atribuida su guarda y custodia o, como en este caso, su patria potestad, cuya incidencia sobre el disfrute del menor de sus derechos fundamentales se modulará en función de la madurez del niño y los distintos estadios en que la legislación gradúa su capacidad de obrar”.

10En el mismo sentido, cabría mencionar la Sentencia del Tribunal Constitucional 99/2019, de 18 de julio, que resuelve cuestión de inconstitucionalidad respecto al artículo 1 de la Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas.

En esta, se declara inconstitucional excluír a las personas trans menores de edad del cambio registral, permitiéndose este en situaciones de madurez, estabilidad y persistencia; esto es, prescindiendo de límites objetivos de edad.

11Cfr. art. 162.1º del Código Civil.

12Entre otras, Sentencia del Tribunal Constitucional 37/2011, de 28 de marzo.

El interés superior del menor como marco decisional

Aún en los casos en que el menor no decida por sí, en todo caso debe ser informado

Que una persona menor de edad pueda decidir potencialmente, no implica, necesariamente, que todas las personas menores de edad puedan hacerlo. Como hemos manifestado, serán criterios como la madurez o la capacidad de manejo y comprensión de la información, los factores a analizar a la hora de determinar que una persona menor es o no capaz.

Mas sí es preciso mantener en consideración que, aún en los casos en que el menor no decida por sí, en todo caso debe ser informado, en la medida de sus posibilidades de comprensión y de un modo ajustado a las mismas. Así lo exige la normativa que hemos recogido, y especialmente la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor. Esta se convierte en particularmente relevante pues transcribe a nuestro derecho una institución clave para entender el consentimiento sobre un menor cuando este no lo toma: el interés superior del menor.

Así, cuando sean los titulares de su patria potestad quienes decidan, o cuando lo haga el equipo asistencial, los criterios que guíen esta decisión no habrán de ser los propios, sino los del menor. Sirva como ilustración y apoyo el artículo 2.1 de la norma aludida:

  • “Todo menor tiene derecho a que su interés superior sea valorado y considerado como primordial en todas las acciones y decisiones que le conciernan, tanto en el ámbito público como privado. En la aplicación de la presente ley y demás normas que le afecten, así como en las medidas concernientes a los menores que adopten las instituciones, públicas o privadas, los Tribunales, o los órganos legislativos primará el interés superior de los mismos sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir. Las limitaciones a la capacidad de obrar de los menores se interpretarán de forma restrictiva y, en todo caso, siempre en el interés superior del menor”.

Criterios como la protección de las necesidades emocionales del menor, la consideración a sus sentimientos u opiniones, su derecho a participar o la preservación de sus convicciones deben guiar las decisiones por representación

Como vemos de inmediato “todo menor” tiene derecho a que su interés se valore; es decir, con independencia de su edad e incluso de su capacidad de comprensión. De este modo, criterios como la protección de las necesidades emocionales del menor, la consideración a sus sentimientos u opiniones, su derecho a participar o la preservación de sus convicciones deben guiar las decisiones por representación.

Estos criterios deben ponderarse en función de factores como la madurez del menor, la igualdad y no discriminación, la minimización de riesgos o la preparación del tránsito a la edad adulta; todos ellos, dice la norma “de forma que la medida que se adopte en el interés superior del menor no restrinja o limite más derechos que los que ampara”.

Conclusión

Como hemos sostenido a lo largo de la presentación/resumen de este taller, la capacidad decisoria es posible por debajo de los 16 años en un contexto sanitario.

La interpretación monolítica que considera una decisión en mayoría de edad sanitaria, y rechaza la autonomía por debajo de esta edad, no es, en nuestro parecer, una visión que se cohoneste con el Ordenamiento Jurídico aplicable.

Es pues nuestra intención en el taller hacer repaso comprensivo de los argumentos expuestos, incluso añadiendo alguno adicional; para posteriormente ofrecer herramientas que ayuden al profesional de salud a guiarse en la toma de decisiones compartida con una persona menor de edad, sea decidiendo esta (trabajaremos el “como” se debe medir la capacidad de comprensión), o cuando son sus representantes legales quienes deciden (analizando los poderes de la patria potestad y de las figuras de apoyo).

 

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Patología dermatológica prevalente en el adolescente. Tratamiento desde atención primaria



 

Patología dermatológica prevalente en el adolescente. Tratamiento desde atención primaria

L. Marqués Martín.
Dermatóloga. Hospital Santa Caterina I.A.S. Girona.

 

Adolescere 2022; X (3): 117-128

 

Resumen

Los problemas dermatológicos suponen un motivo de consulta pediátrica muy habitual, con cifras alrededor del 5-30%(1) de las consultas de Pediatría en Atención Primaria. Las dermatosis más frecuentes son: el acné, en sus distintas formas clínicas, que afecta a más del 90% de los adolescentes en distintos grados de severidad; la dermatitis atópica y seborreica; las alopecias no cicatriciales; la hiperhidrosis y dishidrosis; y las infecciones, dentro las cuales merece una atención especial la escabiosis, por el pico de incidencia en los últimos tiempos en este colectivo. El manejo de estas dermatosis debe ser bien conocido por los pediatras, debido a su prevalencia y a que la demora en su tratamiento puede perjudicar la salud mental de los adolescentes, población psicológicamente vulnerable. Además, las formas leves de los mismos, en la actualidad no son un motivo de derivación aceptado en la atención especializada hospitalaria en nuestro país.

Palabras clave: Adolescencia; Acné; Alopecias no cicatriciales; Dermatitis seborreica; Infecciones.

Abstract

Dermatological problems are a very common reason for pediatric consultation, with figures around 5-30% of pediatric consultations in Primary Care. The most frequent dermatoses are: acne, in its different clinical forms, which affects more than 90% of adolescents in different degrees of severity; atopic and seborrheic dermatitis; non-scarring alopecia; hyperhidrosis and dyshidrosis; and infections, within which, scabies deserves special attention, due to the peak incidence in recent times in this group. The management of these dermatoses should be well known by pediatricians, due to their prevalence and the fact that delay in treatment can harm the mental health of adolescents, a psychologically vulnerable population. In addition, their mild forms are not currently an accepted reason for specialized hospital care referral in our country.

Key words: Adolescence; Acne; Non-scarring alopecia; Seborrheic dermatitis; Infections.

 

Introducción

Durante la adolescencia se producen cambios importantes en la piel y anejos que son motivo de consulta frecuente tanto al pediatra como al especialista. Estos son producidos por múltiples factores, dentro de los cuales están los hormonales, inmunológicos, psicológicos y los psicosociales.

Las dermatosis más frecuentes en este grupo etario son: 1) Acné y sus complicaciones (cicatrices) 2) Dermatitis atópica, estigmas atópicos 3) Dermatitis seborreica facial y cuero cabelludo 4) Alopecias no cicatriciales (difusa y circunscrita) 5) Hiperhidrosis idiopática y dishidrosis palmo plantar. Infecciones: virales (verrugas, moluscos contagiosos, herpes simple recidivante), micóticas (tiña cruri, tiña pedis, onicomicosis), parasitarias (escabiosis, phtirus pubis), y bacterianas (impétigo, foliculitis).

Acné

Es una de las enfermedades más frecuentes de la adolescencia, pues afecta a casi el 95% de este grupo etario con distintos grados de severidad. Esta patología es uno de los motivos más frecuentes de consulta y de referencia al especialista en dermatología. El acné corresponde a una enfermedad crónica del aparato pilo sebáceo, en general autolimitada, en la que se forman comedones abiertos y cerrados (puntos negros y blancos), pápulas, pústulas, nódulos y quistes en los casos más severos. Se han descrito varias formas clínicas de acné según edad de aparición y según severidad y extensión de las lesiones. El acné es más frecuente en las mujeres, aunque el acné grave afecta más a los hombres. En las mujeres puede preceder en un año a la menarquia.

El impacto psicológico y físico que ocasiona es comparable a otras enfermedades crónicas como la diabetes o las enfermedades cardíacas

El impacto psicológico y físico que ocasiona es comparable a otras enfermedades crónicas como la diabetes o las enfermedades cardíacas(2).

Etiopatogenia

Se trata de un proceso multifactorial. Debido a mayor actividad proliferativa de los queratinocitos, se provoca un taponamiento folicular y formación del microcomedón, comedón cerrado y comedón abierto. Asimismo se produce un aumento de la producción de sebo, inducido por factores hormonales androgénicos, especialmente testosterona y dehidroepiandrosterona (DHEA). En la gran mayoría de los casos no hay una correlación directa entre los niveles androgénicos y la severidad del acné, lo que se explica por una mayor susceptibilidad a nivel de receptores periféricos en estos pacientes. También existe una proliferación de la microflora habitual (Propionibacterium acnés, PA) que desencadena reacciones inmunológicas y no inmunológicas, que conllevan un proceso inflamatorio en la zona comprometida, lo que da lugar a la formación de pápulas inflamatorias y pústulas(3).

Clínica

Para facilitar las múltiples clasificaciones descritas del acné, independiente de la extensión y grado de severidad, hoy en día se consideran:

  1. Acné no inflamatorio- leve: donde predominan los comedones abiertos y cerrados y menos de 10-15 lesiones inflamatorias.
  2. Acné inflamatorio-moderado: 15-30 lesiones inflamatorias, pústulas, pápulas.
  3. Acné inflamatorio-severo: >30 lesiones inflamatorias, nódulos y subtipos (hemorrágicos, supurativos, aspecto mixto, nódulos confluentes y tractos sinuosos), quistes y abscesos.
  4. Secuelas: lesiones cicatriciales en áreas seborreicas, cara, pecho y espalda.

Figura 1. Acné comedoniano, retencional y excoriado en una adolescente.

Dependiendo del tiempo de evolución del acné, también se ven lesiones residuales, cicatrices (atróficas, hipertróficas, queloideas, en picada de hielo) e hiperpigmentación post inflamatoria en pieles de fototipo más oscuros. Una de las formas más severas es el acné conglobata, donde hay nódulos, algunos confluentes supurados que fistulizan. Estas lesiones inflamatorias dejan cicatrices importantes, tanto atróficas como hipertróficas y retráctiles. Este cuadro puede ser acompañado con compromiso del estado general y fiebre. Otra manifestación severa es el acné fulminans, que es una forma eruptiva y que se presenta como un agravamiento brusco e intenso de un acné moderado y estable, con múltiples lesiones inflamatorias y nódulos grandes que se ulceran rápidamente, las que se cubren de costras hemorrágicas y material gelatinoso amorfo tipo granuloma. Puede haber fístulas y abscesos en forma concomitante. Se acompaña con compromiso del estado general, fiebre, dolores óseos, artralgias y alteraciones en el hemograma (leucocitosis y aumento de la velocidad de sedimentación).

Tratamiento

Cada paciente debe ser manejado en forma individual según edad, severidad, tipo de acné, tiempo de evolución y tratamientos anteriores recibidos, así como establecer una buena relación médico paciente para aumentar la adherencia al tratamiento y controles, con el fin de evitar las secuelas físicas y psicológicas del paciente. El tratamiento consiste en medicaciones tópicas y/o sistémicas para los acnés inflamatorios y severos(4).

Premisas

La mayoría de pacientes mejoran del acné durante el verano

  • Los jabones limpiadores se recomiendan, en general, en todos los tipos de acné como medida de higiene diaria y se usan mañana y noche para el aseo de la piel y barrido bacteriano y de brillo.
  • En acné de aparición súbita, resistencia al tratamiento o asociación a signos de hiperandrogenismo como hirsutismo o menstruaciones irregulares, hace pensar en la posibilidad de ser secundario a una alteración endocrina por lo cual requerirá su diagnóstico y tratamiento específico (ovario poliquístico, Cushing, déficit de 21 hidroxilasa u otras endocrinopatías).
  • El acné siempre presenta un brote premenstrual. Los orificios de las glándulas sebáceas se estrechan a partir del día 15-20 del ciclo menstrual, facilitando la obstrucción y posterior aparición de acné.
  • Al iniciar un tratamiento anticonceptivo los primeros dos-tres ciclos se puede presentar un brote de acné. Al dejar un anticonceptivo puede aparecer un brote que dure hasta un año después de dejar los anticonceptivos. Algunos anticonceptivos que contienen progestágenos androgénicos o antiestrogénicos como el norgestrel, noretindrona o acetato de norentindrona pueden provocar erupciones acneiformes.
  • En los casos descritos anteriormente se pueden beneficiar de tratamiento con anticonceptivos, especialmente los que asocian acetato de ciproterona.
  • La mayoría de pacientes mejoran del acné durante el verano. En climas muy húmedos o con una sudación excesiva, la queratina se hidrata y obstruye los folículos pilos pudiendo empeorar el acné. Los filtros solares pueden ser comedogénicos (aceites), por lo que es recomendable utilizar geles.
  • Las personas expuestas a aceites, grasas o que usan cosméticos grasientos tanto para piel como para el pelo, pueden desarrollar acné (acné retencional).
  • El uso de prendas muy ajustadas que provocan fricciones, presión, roce, mascarillas… pueden provocar una acentuación del acné.
  • Algunos fármacos como los corticoides, la ACTH, el danazol, los bromuros, el litio, los halotanos, la isoniazida, la vitamina B12 y los yoduros pueden provocar acné.
  • En tratamientos muy prolongados con antibióticos se desarrollan resistencias a los antibióticos. Una complicación es el acné por gramnegativos (Proteus, Pseudomona o Klebsiella), que se manifiesta como un empeoramiento del acné en pacientes en tratamiento con antibiótico, con aparición brusca de quistes y abscesos.
  • El estrés no es la causa del acné, pero puede provocar un empeoramiento del mismo.
  • Si existen erosiones y costras: probablemente el paciente se manipula el acné (acné excoriado).
  • Los tratamientos tópicos se aplican con la cara limpia y seca (15 minutos después de haberla lavado).
  • Remitir a dermatología: Acné resistente a tratamientos convencionales, Acné nódulo-quístico o cuando cicatrices residuales, Acné con dismorfofobia o repercusión emocional muy importante.

En tratamientos muy prolongados con antibióticos se desarrollan resistencias a los antibióticos

Tratamientos tópicos

En algunos pacientes se observa un empeoramiento del acné las primeras semanas de iniciar el tratamiento

  1. Acné leve-no inflamatorio: son peróxido de benzoilo, ácido azelaico, ácido retinoico tópico, antibióticos tópicos. Los productos de parafarmacia formulados a base de queratolíticos, son útiles en niños y en pacientes con piel sensible. Pueden suplir las cremas hidratantes faciales que en ocasiones empeoran el acné.
    • Peróxido de benzoilo: su principal función es ser antibacteriano, antiinflamatorio y leve actividad comedolítica. Hay concentraciones al 2,5%, 5% y 10%. Se trata de un bactericida frente a P. Acnes, que reduce las resistencias antibióticas. Se aplica de una a dos veces al día en función de la tolerancia. Puede producir dermatitis de contacto y sensación de quemazón al aplicarlo (menor si se aplica con la cara bien seca).
    • Ácido azelaico: antiacneico bactericida y queratolítico (disminuye los comedones). Puede ser irritante y es de acción lenta (no actúa hasta las dos semanas del tratamiento). Se inicia con una aplicación diaria y si se tolera se aumenta a dos al día. No es teratogénico (se puede emplear en embarazadas).
    • Antibióticos tópicos: en acnés pustulosos leves. Se aplican dos veces al día. Los comedones y los quistes no responden a este tratamiento. La clindamicina 1% gel y la eritromicina 4% loción o gel, son fáciles de usar e igual de efectivas, pero presentan resistencias cruzadas, aunque esta resistencia desparecería a los dos meses de abandonar el tratamiento. Se aplican dos veces al día.
    • Retinoides tópicos (adapaleno 0,1% y 0,3%, tretinoina 0,025%, 0,05% y 0,1%, isotretinoina tópica al 0,05% y el nuevo trifaroteno): su acción es principalmente comedolítica, siendo de elección en acnés comedonianos. Existe riesgo de teratogenicidad. Se debe evitar la exposición solar prolongada, así como el UVA por el riesgo de fotosensibilidad ya que disminuyen la capa córnea. Son irritantes, pudiendo aparecer un cierto grado de rojez y descamación en la cara, que determina la eficacia del tratamiento. Al iniciar el tratamiento no se deberían combinar con otros tratamientos antiacneicos. En algunos pacientes se observa un empeoramiento del acné las primeras semanas de iniciar el tratamiento, siendo un efecto transitorio e indicativo de eficacia del mismo. Los resultados del tratamiento se consiguen a los tres meses, y su eficacia no se puede valorar hasta pasados mínimo 8 semanas (ideal 12 semanas). El tratamiento se mantiene una vez conseguida la remisión de las lesiones.

    La efectividad de las combinaciones tópicas es mayor que usadas en forma individual. Sin embargo, no se deben usar antibióticos tópicos junto con terapias antibióticas sistémicas por el aumento de la resistencia bacteriana

  2. Acné moderado-inflamatorio: antibióticos sistémicos y tópicos, retinoides tópicos; asociaciones tópicas.
    • Combinaciones tópicas: son útiles en formas pustulosas, de acción rápida (2-3 semanas) y se aplican por la noche: retinoide + eritromicina, clindamicina + peróxido de benzoilo y peróxido + adapaleno. Su efectividad es mayor que usadas en forma individual. Sin embargo, no se deben usar antibióticos tópicos junto con terapias antibióticas sistémicas por el aumento de la resistencia bacteriana.
    • Antibióticos sistémicos (tetraciclinas, macrólidos, clindamicina, trimetropin-sulfametoxazol). Indicados en acnés moderados o severos de predominio pustuloso. La terapia antibiótica inicia su efecto al cabo de una semana y no puede evaluarse su efectividad hasta las 6 o 8 semanas de tratamiento. Sobre las tetraciclinas: se debe advertir a las mujeres sobre la posibilidad de disminución de la efectividad de los anticonceptivos. No administrar en menores de 14 años por riesgo de pigmentación dental. Posibilidad de esofagitis (no tomar antes de acostarse) y de fotosensibilidad. Contraindicados en el embarazo. Los más usados: minociclina: antibiótico muy efectivo al tratarse de un fármaco muy lipofílico que penetra muy bien en los folículos pilo sebáceos. Dosis: 1 comp. cada 24 horas durante 36-48 días. Efectos secundarios: vértigos, lipotimias, náuseas, vómitos, pseudotumor cerebri, vaginitis candidiásica, fototoxicidad, síndrome de hipersensibilidad, lupus farmacológico, pigmentación cutánea. Doxiciclina: En general menos penetración en los folículos, pero menos efectos secundarios. La administración con alimentos disminuye la biodisponibilidad. Macrólidos (eritromicina, josamicina, azitromicina, midecamicina): efectivos en el tratamiento del acné pero con un alto índice de resistencias. De elección en niños. El uso combinado con peróxido de benzoilo tópico reduce las resistencias bacterianas. La azitromicina en pauta de 500 mgrs/día durante 3 días en 4 ciclos cada 10 días es útil en el acné, y se puede administrar para concomitantemente con la isotretinoina. La eritromicina es el medicamento de elección, en pacientes embarazadas, en lactancia y en alérgicos a las tetraciclinas, siendo menos efectivo como bactericida. Clindamicina: Muy efectiva frente al acné, pero el alto riesgo de colitis pseudomembranosa limita su uso.
    • Tratamiento hormonal: Las combinaciones más usadas son el etinilestradiol-acetato de ciproterona. Está especialmente indicado en mujeres con ovario poliquistico. Se produce una remisión durante el tratamiento, pudiendo recidivar al dejarlo. Se recomienda una duración entre 4 meses y un año.
  3. Acné grave: más de 30 lesiones inflamatorias y/o quistes, abscesos, nódulos, cicatrices. Para este acné tenemos isotretinoina oral y antibióticos sistémicos.
    • Isotretinoina oral: Tratamiento más efectivo para el acné, indicado en acné nódulo-quístico, cicatricial, acné Conglobata y Fulminans, o en los que han fallado otros tratamientos. Prescripción solo dermatológica. Una dosis acumulada de 120 mgrs/kg/peso consigue un índice de curación elevado, aunque actualmente se permite su suspensión o en caso contrario, continuación, si se cree conveniente. Las dosis se han ido reduciendo con el tiempo, siendo recomendable hoy día, dosis de 0,1 a 0.5 mg/kg/día. El tratamiento puede durar de 6 a 9 meses, iniciándolo preferentemente en Octubre-Noviembre (evitar verano por fotosensibilidad). Efectos secundarios: sequedad de piel y mucosas, epistaxis, fotosensibilidad, hepatotoxicidad, dislipemias, alteraciones muculoesqueleticas, teratogenia (hasta un mes finalizado el tratamiento), empeoramiento al iniciar el tratamiento, depresión.

Las dosis de isotretinoina oral se han ido reduciendo con el tiempo, siendo recomendable hoy día, dosis de 0,1 a 0,5 mg/kg/día

Consideraciones

La reducción de dietas hiperglicémicas, lácteos y comidas hipergrasas disminuirían el acné

  • Dieta(5): Si bien este tema ha sido controversial, últimas publicaciones refieren que la reducción de dietas hiperglicémicas, lácteos y comidas hipergrasas disminuirían el acné. Se ha publicado que hormonas de la leche como IGF-I, esteroides y α-lactalbúmina afectarían la unidad pilosebácea, además que IGF-1 se asociaría a acné en mujeres adultas. Estudios randomizados y controlados mostraron que la dieta con alto índice glicémico aumenta la concentración de insulina sérica (que estimularía la producción de sebo), disminuye los niveles de globulina fijadora de las hormonas sexuales (SHBG) y aumenta los de andrógenos. También demostró en forma inversa que la dieta con baja carga glicémica producía una mejoría en el número de lesiones acneicas, disminuía los niveles de andrógenos y aumentaba la sensibilidad a la insulina y los niveles de SHBG. El aumento en los niveles de SHBG se correlacionó con una disminución en el número de lesiones.
  • Suplementos nutricionales: el gluconato de zinc ha demostrado actuar como antiinflamatorio y bacteriostático contra el P. acnes. Otros con ácidos grasos omega-3 y gamma-linoleico también se han utilizado con poca evidencia científica.
  • Tratamientos cosméticos, alternativas y herbales: derivados botánicos y fotoquímicos (árnica, antioxidantes como el té verde, aceite de jojoba, calabaza, resveratrol, Rhodomyrtus tormentosa, ruibarbo, Rosa damascena, bakuchiol, romero, Ruta graveolems, aceite de girasol, sándalo. Péptidos antimicrobianos. Probióticos.
  • Tratamientos físicos: peelings químicos, crioterapia, cryo slush, electrocoalugación, corticoides intralesionales.
  • Láseres y tratamientos lumínicos: LED, terapia fotodinamica, láser colorante pulsado, IPL, Nd Yag, radiofrecuencia, 1550 nm, microneedles para el tratamiento de las cicatrices.
  • Futuro: nuevas terapias emergentes: nuevos antimicrobianos tópicos y sistémicos con efecto antiinflamatorio (minociclina 4%, dapsona 7,5%, nadifloxacino 1%, levamisol, óxido nítrico), fármacos con efecto antiandrógeno (finasteride, antagonista de la melanocortina, cortexolona) y desarrollo de agentes biológicos anti IL-1a y anti IL-1b y uso de anti IL 17.

Dermatitis seborreica facial y cuero cabelludo

Es una enfermedad inflamatoria crónica, multifactorial, que afecta por lo menos al 10% de la población(6). Se manifiesta principalmente en las áreas de piel con mayor población de glándulas sebáceas y se presenta de 2 formas clínicas, la infantil y la del adulto.

Etiología

No está clara la etiopatogenia y aún se discute si la forma infantil y la del adulto son la misma entidad. No se describen factores genéticos involucrados, pero sí hay una tendencia familiar a presentar esta enfermedad. Pacientes con daño neurológico como la enfermedad de Parkinson, desórdenes del ánimo, Síndrome de Down o pacientes con VIH se asocian a dermatitis seborreica más severas y con compromiso facial(7). Se ha discutido el rol de la Malassezia Furfur (Pityrosporum ovale) y algunos subtipos de ésta en el rol de la inducción de la inflamación en la dermatitis seborreica, siendo poco claros los mecanismos, pero se conoce que también interactuarían factores inmunológicos, hormonales y el estrés.

Manifestaciones clínicas

En algunos casos las escamas son muy adherentes, gruesas y amarillentas, aglutinando los pelos como en pinceles, lo que corresponde a la pseudo tiña amiantácea (variante de la dermatitis seborreica), que es más frecuente en niños

Afecta del 2 al 5% de los adolescentes, con predominio en el sexo masculino. En el adulto y adolescente se caracteriza por una erupción eritemato escamosa y placas y presencia de escamas grasas y amarillentas, con prurito variable. Afecta el cuero cabelludo, zonas seborreicas de la cara, pliegue naso geniano, zona interciliar, cejas y pliegue retro auricular; en ocasiones también puede comprometer conductos auditivos externos, zona alta de la espalda, zona pre esternal y pliegues axilares e inguinales. El cuero cabelludo es la zona más frecuentemente afectada y se puede observar desde una descamación simple, con escamas pequeñas blanquecinas (pitiriasis simple), hasta un proceso inflamatorio con prurito, eritema, pelo graso y escamas gruesas adheridas a los pelos, lo que se denomina dermatitis seborreica de cuero cabelludo. En algunos casos las escamas son muy adherentes, gruesas y amarillentas, aglutinando los pelos como en pinceles, lo que corresponde a la pseudo tiña amiantácea (variante de la dermatitis seborreica), que es más frecuente en niños. El diagnóstico diferencial es con la psoriasis de cuero cabelludo, dermatitis atópica cuando hay compromiso facial, más infrecuente con lupus discoide, rosácea y erupciones medicamentosas.

Tratamiento

Tratamiento: uso de champús medicados con ketoconazol, piritionato de zinc, alquitrán, selenio o la combinación alternada de estos para no crear tolerancia

Uso de champús medicados con ketoconazol, piritionato de zinc, alquitrán, selenio o la combinación alternada de estos para no crear tolerancia. En las dermatitis seborreicas de cuero cabelludo donde predomina la inflamación, se pueden agregar lociones o champús con corticoides por períodos cortos. En la cara no deben usarse lociones en base a alcohol, irritantes ni abrasivos. Se recomienda usar lociones de limpieza neutras, antimicóticos tópicos y, eventualmente, cremas corticoidales de baja potencia por períodos muy cortos. En algunos casos hay buena respuesta al pimecrolimus tópico como terapia para disminución del uso de corticoides tópicos. En los casos refractarios a tratamiento, se deben considerar infecciones bacterianas asociadas y pacientes HIV(+). Debido a la cronicidad de la enfermedad, son frecuentes las recaídas y se deben usar distintas estrategias de tratamiento según cada caso en particular.

Hiperhidrosis

Se caracteriza por un aumento excesivo del sudor producido por las glándulas sudoríparas ecrinas, localizadas principalmente en zona axilar, palmas, plantas y craneofacial, siendo la cantidad de sudor mucho mayor que la necesaria para la regulación térmica. La principal acción de las glándulas sudoríparas es la termo regulación. La sudoración es la respuesta a estímulos de los centros corticales superiores directamente relacionado al estrés y el calor, siendo más raro por estímulos gustatorios. La hiperhidrosis se ha clasificado en primaria o idiopática y secundaria:

  1. Hiperhidrosis primaria: es más común en la niñez y adolescencia. Generalmente corresponde a una disautonomía simpático-parasimpática, se agrava con el estrés emocional y el sueño y se han descrito casos familiares. Esta entidad puede causar mucho distrés emocional y alterar significativamente la calidad de vida. Afecta principalmente las zonas palmares, plantares y axilas, teniendo distintos grados de severidad(8).
  2. Hiperhidrosis secundaria: puede ser de forma generalizada o localizada. En las formas generalizadas se incluyen las causas neurológicas, drogas (cocaína), antidepresivos, algunos síndromes como S. de Cushing, feocromocitoma, estímulos emocionales, hipertiroidismo, diabetes mellitus, hipopituitarismo, TBC. En las formas localizadas que son más raras, depende de un daño de la vía simpática desde la corteza cerebral hasta los nervios periféricos, que desencadenan sudoraciones segmentarias según la zona comprometida. Como ejemplo está el Síndrome de Ross (hipohidrosis, pérdida de reflejos y pupila dilatada) como compensación hay hiperhidrosis de la zona afectada, algunos tumores cerebrales o de la columna vertebral y la enfermedad Granulosis Rubra Nasi, que compromete mejillas y nariz, dando sudoración en esa zona y eritema nasal generalmente secundario a una hiperactividad del sistema simpático.

Tratamiento

La iontoforesis usada en palmas y plantas es efectiva mientras se usa. La toxina botulínica intralesional tiene buenos resultados en axila

Los tratamientos tópicos para disminuir la sudoración son en base a formaldehído 1-10% y glutaraldehido 10%. Son efectivos, pero muy irritantes, lo que limita su uso. Los preparados con sales metálicas de aluminio (cloruro de aluminio) en soluciones y spray se usan en la noche, 2 a 3 veces a la semana. La iontoforesis usada en palmas y plantas es efectiva mientras se usa. La toxina botulínica intralesional tiene buenos resultados en axila, pero con una duración limitada entre 6 a 9 meses, intervalo que no cambia significativamente después de múltiples tratamientos(9). En otras zonas (manos y plantas) su aplicación es muy dolorosa. Los tratamientos sistémicos, con anticolinérgicos, sedantes y tranquilizantes, tienen resultados parciales; sí se pueden usar como coadyuvantes de terapia tópica. En los casos severos y refractarios a todos los tratamientos, una alternativa segura y eficaz es la simpatectomía endoscópica transtorácica, que consiste en la interrupción de la cadena simpática por electrocauterio o corte R3 o R4, pero hay que advertir al paciente de la sudoración compensatoria post cirugía; según la técnica alcanza hasta el 20% de los casos.

Dishidrosis palmo plantar

Es una enfermedad crónica y recurrente. Es una simétrica vesicular y/o bullosa que afecta zonas palmares y laterales de los dedos y plantares de los pies. Algunos autores la denominan Pompholix, eczema dishidrótico y/o dermatitis aguda y recurrente vesiculosa de manos y pies.

Etiología

La etiología no está clara, pero muchos elementos pueden gatillar la enfermedad: infecciones por dermatofitos, dermatitis atópica, dermatitis de contacto irritativas, sudoración excesiva e hipersensibilidad a metales, principalmente níquel

La etiología no está clara, pero muchos elementos pueden gatillar la enfermedad: infecciones por dermatofitos, dermatitis atópica, dermatitis de contacto irritativas, sudoración excesiva e hipersensibilidad a metales, principalmente níquel(10). Si bien la alergia de contacto al níquel no se da en todos los casos de dishidrosis, debe incluirse como un factor a buscar en estos pacientes y hacer dietas restrictivas de níquel y cobalto si el patch test es positivo a estos metales. En estos casos se reducen las recidivas de las dishidrosis.

Tratamiento

El tratamiento consiste en eliminar los factores de riesgo y gatillantes, usando corticoides tópicos solos o asociados a inmunomoduladores tópicos (pimecrólimus o tacrólimus), junto con evitar el exceso de sudoración y eliminar los contactantes. En casos severos, los pulsos de corticoides hacen remitir la enfermedad pero no previenen las recaídas. Cuando hay sobreinfección bacteriana se deben usar antibióticos sistémicos de amplio espectro. El estudio histológico se hace cuando hay duda diagnóstica y/o los tratamientos se hacen refractarios; en esos casos hay que descartar una psoriasis palmo plantar.

Alopecias no cicatriciales

Una causa frecuente de consulta en Dermatología es la pérdida del cabello o la falta de pelo o alopecia, patología que también afecta a adolescentes hombres y mujeres.

Alopecia androgenética

La alopecia androgénica es la causa más frecuente de pérdida de pelo en el adolescente

Es la calvicie común y la forma más frecuente de alopecia en los hombres, la que se puede iniciar desde temprana edad en la adolescencia y en adultos mayores, según la carga genética del individuo. Este tipo de alopecia es la causa más frecuente de pérdida de pelo en el adolescente. En el hombre comienza con una disminución del volumen de cabellos fronto parietal y la coronilla, luego estas zonas se van uniendo dejando zonas calvas y una franja alrededor de cuero cabelludo. En la mujer el cuadro es más difuso y más tardío.

La causa es una hipersensibilidad de los folículos pilosos a las concentraciones normales de testosterona circulante en zonas específicas andrógeno-dependientes. Esto determina un empequeñecimiento del folículo piloso o miniaturización progresiva, con disminución del diámetro del pelo y atrofia. El pelo terminal en las zonas afectadas va siendo reemplazado por vello. Los factores genéticos y los andrógenos juegan un rol importante en la patogénesis de esta alopecia. Existe un polimorfismo de los genes receptores de andrógenos asociados con la alopecia androgenética; últimos estudios identifican nuevos genes susceptibles en los cromosomas 3q26 y 20p11, no dependientes de andrógenos, que podrían tener un rol en la patogenia(11). La alopecia androgenética en el hombre se clasifica según severidad por una tabla de Hamilton (1951) que fue modificada por Norwood en 1975. La alopecia femenina fue clasificada en 1977 por Ludwig, según extensión y severidad de ésta. La pérdida de pelo de patrón femenino es un problema cada vez más frecuente en la mujer. La alopecia femenina con aumento de andrógenos es la alopecia femenina androgenética (FAGA) y sin aumento de andrógenos es la pérdida de pelo de patrón femenino (FPHL).

Alopecia difusa en la mujer joven o pérdida de pelo de patrón femenino (FPHL)

Se debe hacer un chequeo general para descartar algunas endocrinopatías, como hipertiroidismo, hipotiroidismo, hipopituitarismo, insuficiencia renal, insuficiencia hepática, déficit de proteínas (posterior a regímenes dietéticos extremos), déficit de hierro, síndromes de mala absorción, déficit de zinc, déficit de biotina, ácidos grasos esenciales, etc. El diagnóstico debe hacerse con la historia clínica, el examen clínico, dermatoscopía, videoscan, tricograma y exámenes de laboratorio especialmente de determinación androgenética(12). En la mujer y adolescentes la alopecia difusa se relaciona frecuentemente con anemia ferropénica debido a ciclos menstruales abundantes, post parto o dietas estrictas (Figura 2).

Efluvio Telógeno: Es una de las causas más frecuentes de alopecia y agrupa las patologías anteriores de alopecia difusa femenina no androgénica. La caída de pelo se debe a que gran parte de los cabellos pasan a fase telógena y en 4 a 5 meses se caen simultáneamente, siendo característico los pelos con el bulbo como palo de fósforo. Esta caída de pelo es temporal y se recupera.

Efluvio Telógeno: caída de pelo ya que gran parte de los cabellos pasan a fase telógena y en 4 a 5 meses se caen. Esta caída de pelo es temporal y se recupera

Efluvio Anágeno: Es una alopecia difusa rápida debido a una detención de la síntesis de la generación del cabello a nivel del bulbo piloso. Generalmente es por la acción de fármacos citotóxicos, anticoagulantes, ciclosporina o antitiroideos.

Tratamiento

Lo que está aprobado por la FDA es el uso de minoxidil tópico, en concentraciones de 2 al 5%, y finasteride oral. Estos medicamentos son de uso diario y requieren períodos prolongados de un año mínimo para ver su efectividad en cuanto a aumento de la densidad del cabello, disminución de la progresión de la enfermedad, obtener recrecimiento parcial del pelo y evitar el paso de pelo terminal a vello. El inicio precoz de este tratamiento da mejores resultados, mientras que la suspensión del medicamento lleva nuevamente a la caída progresiva del cabello. Estudios recientes proponen el uso de dutasteride (inhibidor del tipo I y II 5 alfa reductasa), aunque están aún en estudio de Fase III. En el caso de la mujer, se pueden usar antiandrógenos orales, acetato de ciproterona, espirinolactona y el finasteride, pero en dosis más altas que en el hombre y con menor eficacia que éste. Además, está contraindicado en el embarazo y lactancia. La combinación de tratamientos médicos y cirugía de trasplante de pelo han mostrado los mejores resultados. Recientemente se está incrementando el uso de minoxidil oral tanto en hombres como en mujeres a dosis creciente 0,5-5mg/día en función hombre/mujer o sus efectos secundarios (hirsutismo, cefalea, edema maleolar). Se puede asociar también a los fármacos anteriormente descritos como, por ejemplo, con la espirinolactona, reduciendo los efectos secundarios(13). Por último, ha salido al mercado la finasteride tópica comercializada, incrementándose las combinaciones para hacer frente a esta patología.

Escabiosis

La escabiosis es una enfermedad ancestral que en la actualidad continúa planteando importantes problemas epidemiológicos. Es una infección producida por el ácaro Sarcoptes Scabiei. En nuestro entorno su incidencia y prevalencia están en aumento, sobre todo desde los inicios de la pandemia por SARS-CoV-2. Entre las principales causas de este problema se encuentra el fracaso terapéutico, cada vez más documentado por los profesionales sanitarios y de origen multifactorial. Por este motivo, el desarrollo de pautas de tratamiento efectivas, un abordaje común y basado en la evidencia actual por parte de los diferentes profesionales y un mejor conocimiento del parásito y su transmisibilidad es fundamental para alcanzar una gran asignatura pendiente: el control de la escabiosis(14). La clínica es debida a una reacción de hipersensibilidad frente a los antígenos de los ácaros, los detritus y los huevos del mismo. Presenta un prurito de predominio nocturno con afectación familiar. Existen dos tipos de lesiones:

Entre las principales causas de la escabiosis se encuentra el fracaso terapéutico, cada vez más documentado por los profesionales sanitarios y de origen multifactorial

  1. Reacciones de hipersensibilidad: placas eczematosas, vesículas, escoriaciones, impetiginizaciones.
  2. Lesiones específicas: surco acarino en forma de S itálica en las manos, pies, areolas mamarias. genitales.

Figura 3. Surcos acarinos en un paciente varón joven de meses evolución.

Con el objetivo de combatir esta epidemia, en 2012 nace la International Alliance for the Control of Scabies (IACS), que propone unos criterios para facilitar el diagnóstico de la escabiosis sin necesidad de grandes recursos (Tabla I). Posteriormente, la Organización Mundial de la Salud clasificó la escabiosis como una enfermedad tropical desatendida en 2017, y actualmente colabora con organismos como la IACS con el objetivo de desarrollar estrategias conjuntas para su control(15).

Tratamiento

Respecto al tratamiento cabe mencionar que, si se realiza de manera adecuada, después de 24h la infección no contagia. El tratamiento se basa en dos pilares:

Terapéutico

La combinación de ivermectina oral y permetrina tópica se ha propuesto como el tratamiento que tiene una mayor probabilidad de alcanzar la curación a las 3-6 semanas

Hay que tratar a todos los convivientes y a los contactos estrechos en el último mes; deben ser tratados simultáneamente –independientemente de que tengan sintomatología.

Permetrina al 5%: 1 aplicación por la noche (mantener durante 9-12 horas) del cuello a los pies y repetir a los 7 días (no es ovicida); es apto para > 2 meses de edad y probablemente seguro en < 2 meses; aplicar también en la cabeza en < 2 años. La ivermectina oral (se comercializa en España en comprimidos de 3mg) se da a dosis de 200 microg/kg el primer día, y se va a repetir la misma cantidad en el plazo de 7 días, en ayunas de 2 horas y no ingerir hasta 30 min después; es apto en > 15 Kg, y probablemente también seguro en < 15 Kg, pero sin indicación en ficha técnica. Valorar su uso fuera de ficha en casos resistentes a tratamiento tópico. En < 15Kg administrar el tratamiento triturando un comprimido -o medio comprimido en función del peso-, o mediante formulación en suspensión oral. En un metanálisis realizado en 2018(16) no se encontraron diferencias significativas entre las tasas de curación con permetrina tópica (74%) y la ivermectina oral (68%) tras dos semanas de tratamiento(14). La combinación de ivermectina oral y permetrina tópica se ha propuesto como el tratamiento que tiene una mayor probabilidad de alcanzar la curación a las 3-6 semanas en un metanálisis en red. Otra opción disponible es el benzoato de bencilo (FM al 10-25%), y ambos constituyen los tratamientos de elección propuestos en la «European guideline for the management of scabies». Su aplicación es al día 1,2 y 7 y hay que aplicar durante 24h. El malatión y el crotamitón no son considerados tratamientos de primera línea, no están financiados y disponen de menor evidencia y experiencia en nuestro entorno.

Medidas higiénicas y ambientales estrictas

  • Lavar la ropa a 50-60o o ponerla en bolsa de plástico durante 5-8 días. También tener en cuenta las fundas de sofá, cortinas y otros textiles de casa, coche…
  • Se pueden dar corticoides tópicos para los eczemas, antibióticos tópicos para las lesiones impetiginizadas y antihistamínicos vía oral para el picor.

Existen varios motivos que podrían explicar el incremento en el fracaso del tratamiento de la escabiosis(17,18)

  1. Aplicación o pautas incorrectas y reinfestación: en un estudio se describió que los principales predictores de fracaso terapéutico fueron: el uso de una única dosis de ivermectina oral o la administración de un único tratamiento, ya sea oral o tópico en comparación con la administración de ambos, no realizar medidas higiénicas ambientales y la existencia de convivientes afectados. Además, los autores mostraron cómo la combinación de una dosis de tratamiento tópico y dos dosis de tratamiento oral tiene una mayor proporción de curación (86%) a los 3 meses(17). Una parte del fracaso del tratamiento tópico podría ser, además, atribuible a una mala aplicación. En un estudio con crema fluorescente se observó cómo de 21 pacientes ninguno fue capaz de aplicar correctamente el tratamiento, a pesar de ser instruidos para ello(18). Por este motivo, cabe destacar que se requiere mantener 12h el tratamiento y tener en cuenta la dificultad que existe para aplicar correctamente el tratamiento tópico en todos los miembros de las familias numerosas y, más aún, cuando existe una cierta desestructuración familiar con varios núcleos involucrados.
  2. Disminución de sensibilidad al tratamiento tópico. La resistencia a los tratamientos de la escabiosis es un tema controvertido. Se han descrito mecanismos de resistencia a la permetrina en S. scabei diferentes a la variedad hominis en estudios in vitro, pero no son concluyentes.
  3. Transmisión entre animales y humanos: se ha observado infectividad cruzada. Las variedades de S. scabiei(17): a falta de estudios adicionales, sugieren examinar clínicamente la mascota de los casos con una sarna resistente y descartar que se trate de sarna zoonótica.
  4. Prurito residual: un falso fracaso terapéutico. Recordar que el prurito, al igual que la persistencia de algunas lesiones reactivas, pueden durar hasta 4-6 semanas después de haber finalizado el tratamiento, aunque se haya erradicado la infestación.

¿Qué hacemos ante un fracaso terapéutico?

Si tras 4 semanas del tratamiento de las escabiosis los sín-tomas continúan, deberíamos considerar la infección activa y se recomienda buscar dónde se ha podido producir el error en el tratamiento para corregirlo

Ante una nueva consulta en un paciente diagnosticado de escabiosis y tratado correctamente, lo primero es realizar una minuciosa exploración física, para la que es útil incluir el examen con dermatoscopia, si disponemos de ella, buscando signos activos de enfermedad. Teniendo en cuenta que el recambio epitelial es de aproximadamente un mes de duración y el parásito se establece en los estratos más superficiales de la epidermis, si tras 4 semanas del tratamiento estos continúan, deberíamos considerar la infección activa y se recomienda buscar dónde se ha podido producir el error en el tratamiento para corregirlo. Existe un checklist del tratamiento de la escabiosis elaborado como un listado de comprobación adaptado de la propuesta de la Societat Catalana de Dermatologia i Venerologia, disponible en: http://webs.academia.cat/societats/dermato/docs/SCD_Informacion_medica_listado_de_comprobacion_V10_castellano.pdf.

Cuando la enfermedad siga activa a pesar de no encontrar ningún error, utilizaremos el segundo escalón terapéutico disponible según las características del paciente. Sin embargo, si persisten signos de actividad a pesar de utilizar varios escalones terapéuticos, actualmente, no existen guías globalmente aceptadas de cómo proceder. En caso de un número grande de convivientes afectados, de pacientes con importantes lesiones eccematosas o erosivas en la piel, o si consideramos improbable que vaya a haber una correcta aplicación del tratamiento tópico –pacientes dependientes, problemática social o dificultad para entender la aplicación del tratamiento–, la ivermectina oral sería el tratamiento de elección, como ya plantean algunos autores(16) y cabría considerar la posibilidad de aplicar concomitantemente la permetrina.

Otra opción es aumentar la dosis de ivermectina. Esto se fundamenta, por un lado, en que las dosis actuales están basadas en decisiones razonadas pero arbitrarias, sin que existan estudios de rango de dosis y, por otro, en los buenos resultados obtenidos tras aumentar la dosis en otras infecciones parasitarias como la pediculosis(17). Actualmente existe un ensayo clínico en marcha comparando la eficacia de ivermectina oral a doble dosis (0,4mg/kg) con el tratamiento convencional (0,2mg/kg) en los pacientes con una escabiosis grave (NCT02841215)(18).

Expectativas de futuro

Recientemente la Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado el spinosad al 0,9%, un insecticida utilizado para la pediculosis capitis, para el tratamiento de la escabiosis en pacientes mayores de 4 años. Dicho fármaco ha demostrado unas tasas de curación completa en pacientes con una escabiosis confirmada del 78,1% y del 85% de curación microscópica y/o dermatoscópica a los 28 días de una única aplicación, con una baja tasa de efectos adversos, ninguno de ellos grave(19).

La moxidectina, una molécula de la misma familia que la ivermectina, está aprobada por la FDA para el tratamiento de la oncocercosis y es una de las mayores esperanzas en el tratamiento de la escabiosis. Esta molécula presenta algunas características ventajosas como una semivida media de 23 días (que cubre todo el ciclo vital del S. scabiei) y una mayor concentración en la piel respecto a la ivermectina. En estudios realizados en modelos porcinos, se ha demostrado más eficaz que aquella en una sola dosis de 0,3mg/kg(8). Actualmente existe un EC en marcha para establecer la eficacia y la dosis adecuada de moxidectina para el tratamiento oral de la escabiosis (NCT03905265)(20).

 

Tablas y figuras

Tabla I. Simplificación de los criterios diagnósticos de escabiosis propuestos por la International Alliance for the Control of Scabies (IACS)

Criterios diagnósticos de la escabiosis

Diagnóstico de confirmación*

Observación directa del ácaro, huevos o escíbalos

Diagnóstico clínico

Al menos uno de los siguientes

Surcos acarinos

Nódulos escabióticos en genitales masculinos

Lesiones típicas en regiones frecuentemente afectadas**, prurito y contacto con paciente diagnosticado de escabiosis

Otros diagnósticos son menos probables

Diagnóstico de sospecha

Al menos uno de los siguientes

Lesiones en regiones típicas y prurito o contacto con paciente diagnosticado de escabiosis

Lesiones o distribución atípica, pero prurito y contacto con paciente con sarna

*No se puede realizar el diagnóstico de confirmación sin instrumentos diagnósticos (microscopio, dermatoscopio). **Lesiones eccematosas, pápulas eritematosas y en ocasiones nódulos afectando principalmente manos, axilas, ingles, nalgas y miembros inferiores. En niños es típica la presencia de vesículas y pústulas sobre todo palmo-plantares.

Figura 1. Acné comedoniano, retencional y excoriado en una adolescente

Figura 2. Alopecia difusa en la mujer joven

Figura 3. Surcos acarinos en un paciente varón joven de meses evolución

 

Bibliografía

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Adicciones en la adolescencia. ¿Cómo abordarlas?



 

Adicciones en la adolescencia. ¿Cómo abordarlas?

F. Caudevilla Gálligo.
Médico de familia. Grupo de intervención en drogas de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC). Centro privado Dr. Caudevilla. Madrid.

 

Adolescere 2022; X (3): 111-116

 

Resumen

El abordaje del consumo de drogas durante la edad adolescente es un tema en el que los profesionales, y sobre todo los médicos de familia y pediatras, han tenido una escasa formación hasta el momento. Sin embargo, existe una gran (quizá excesiva) preocupación social respecto al uso de sustancias en adolescentes y es importante que los profesionales cuenten con conocimientos y herramientas al respecto. Las drogas legales (alcohol y tabaco) y los fármacos de prescripción sin receta médica (fundamentalmente benzodiacepinas) son las sustancias más consumidas en el rango de edad de población entre 14 a 18 años. Con respecto a las drogas ilegales, el cannabis es la única sustancia con prevalencias de consumo significativas. Es importante que el médico aprenda cómo abordar las situaciones más frecuentes que pueden producirse en relación con estas sustancias. Constatado el fracaso de los métodos basados en el miedo y la coacción, herramientas como la Entrevista Motivacional o las estrategias basadas en reducción de riesgos suponen alternativas interesantes que el PAP debe conocer y aplicar de forma adaptada a la población que atiende.

Palabras clave: Drogas; Adolescente; Adicciones; Tratamiento.

Abstract

The approach to drug use during adolescence is a topic in which professionals, and especially family doctors and pediatricians, have had little training to date. However, there is a great (perhaps excessive) social concern regarding the use of substances in adolescents and it is important that professionals have knowledge and tools in this regard. Legal drugs (alcohol and tobacco) and prescription drugs without a prescription (mainly benzodiazepines) are the most consumed substances in the population age ranging between 14 and 18 years. Regarding illegal drugs, cannabis is the only substance with a significant prevalence of consumption. It is important for the doctor to learn how to deal with the most frequent situations that may occur in relation to these substances. Having verified the failure of methods based on fear and coercion, tools such as Motivational Interviewing or strategies based on risk reduction represent interesting alternatives that the primary care pediatrician must know and apply in a manner adapted to the population it serves.

Key words: Drugs; Adolescent; Addictions; Treatment.

 

Introducción

Los trastornos adictivos son cuadros patológicos graves, crónicos y con tendencia a la recidivancia

Desde el punto de vista clínico, los trastornos adictivos son cuadros patológicos graves, crónicos y con tendencia a la recidivancia. El usuario hace del consumo de la sustancia el centro de su vida, el uso de drogas pasa a ser un elemento nuclear que persiste en tiempo e intensidad a pesar de las consecuencias negativas que se deriven con un patrón de consumo desadaptativo.

Por este motivo suena un poco exagerado hablar de “Adicciones” en adolescentes, simplemente porque vitalmente no han tenido tiempo de desarrollar este trastorno. Quizá tenga que ver con que los adultos tendemos a identificar “las drogas” con “la heroína” (asociándola de forma directa con imágenes de degradación, enfermedad, miseria, delincuencia…) La “crisis de la heroína” vivida en España entre finales de los setenta y principios de los noventa ha dejado una huella sociológica importante para las personas que hemos crecido durante esos años.

Frente a esta imagen, durante los últimos quince años surgen nuevos patrones de consumo (como el uso de drogas con fines recreativos), nuevas sustancias (éxtasis, GHB, ketamina…) y nuevas representaciones sociales de las drogas. Es importante que sepamos detectar y abordar correctamente las situaciones más frecuentes en relación con el uso problemático de sustancias.

¿Cuáles son las drogas más utilizadas entre los adolescentes en edad pediátrica?

Antes de plantearnos cómo abordar el consumo de drogas es imprescindible conocer cuáles son las características epidemiológicas y sociológicas más destacables acerca del uso de drogas entre la población que atiende. En demasiadas ocasiones la fuente de información más habitual es aquella que se obtiene a través de los medios de comunicación de masas. Ésta, por lo habitual, se centra en los aspectos alarmistas o anecdóticos (narcotráfico en las escuelas, discotecas light en las que se consumen drogas ilegales, intoxicaciones y problemas asociados al consumo de drogas en edades muy tempranas…). Este hecho puede darnos una perspectiva sesgada y parcial sobre cuáles deben ser los objetivos y estrategias que debemos plantear).

El alcohol es la droga de abuso más prevalente, siendo la edad media de inicio al consumo por primera vez de 13,5 años y la edad media de inicio al consumo semanal de 14 años

Las encuestas a población escolar entre 14 y 18 años, elaboradas por el Plan Nacional sobre Drogas con periodicidad bianual(1) pueden aportarnos una buena perspectiva para conocer cuales son las drogas más consumidas en aquella población atendida por el PAP. En el año 2019, y centrándonos en el rango de edad de los 14 años los datos más destacables son los siguientes:

  • El alcohol es la droga de abuso más prevalente. El 62,56% de los estudiantes de 14 años han probado el alcohol y el 42,3% lo ha tomado alguna vez durante el último mes. En ese rango de edad, la edad media de inicio al consumo por primera vez es de 13,5 años y la edad media de inicio al consumo semanal es de 14 años.
  • El tabaco. La edad media de inicio al cannabis (14,1) es menor a la del tabaco (14,3 años). A los 14 años, el 23% ha probado el tabaco y un 8,1% había fumado tabaco a lo largo del último mes. Otro dato epidemiológico destacable con respecto al tabaco lo constituye el hecho de que su consumo habitual es más frecuente entre las chicas (32,4%) que entre los chicos (25,1%), al contrario de lo que sucede en la edad adulta.
  • El 20,3% de los adolescentes de 14 años ha fumado cannabis alguna vez en su vida. El 18% lo ha utilizado en el último año y el 10,3% ha fumado esta sustancia a lo largo del último mes. Este último indicador que se correlaciona con el uso habitual. A los 18 años, las cifras de consumo “alguna vez en la vida”, “alguna vez en los últimos 12 meses” y “alguna vez durante el último mes” son del 63,1%, 53,2% y 36,3% respectivamente. Todos los indicadores sobre el consumo de cannabis en población escolar muestran una tendencia creciente en las prevalencias de consumo desde 1994(2).
  • El consumo de fármacos tranquilizantes sin prescripción médica es otro hecho relativamente frecuente en el rango superior de la edad pediátrica: el 4% de los estudiantes de 14 años los han utilizado en alguna ocasión y un 1,6% refieren utilizarlos de forma habitual.
  • Con respecto al resto de las drogas ilegales, las prevalencias de consumo ocasional y habitual a los 14 años son muy poco importantes a nivel epidemiológico (Tabla I), con prevalencias que rara vez superan el 0,5-1%.

El análisis de los datos más relevantes sobre la Encuesta Escolar del 2021 (que recoge datos previos a la pandemia de COVID), nos lleva a una serie de conclusiones prácticas e interesantes. A pesar de la preocupación en los adultos acerca del consumo de drogas ilegales, éste es residual en población pediátrica con la notable excepción del uso de derivados del cannabis. Por el contrario, el uso y abuso de drogas legales constituye un fenómeno con prevalencia muy elevada. El tabaco es la única droga que presenta unas menores frecuencias de consumo de forma progresiva. Es probable la relación con el incremento de precios y del control sobre el tabaco. Si esta hipótesis es cierta convendrá aprender del ejemplo: las sustancias legales son susceptibles de control (vía precios, sanciones…): Las ilegales, por definición, no están sometidas a ningún control.

Repercusiones sanitarias del uso de drogas legales

Algunos datos para reflexionar acerca de la importancia de este problema: el tabaco y el alcohol son dos drogas con un elevado potencial de dependencia, que provocan la muerte de forma directa a 55.000 y 12.000 personas al año respectivamente en nuestro país(3). El tabaco produce en España el 4,5% de los ingresos hospitalarios, el 6,3% de las consultas extrahospitalarias, el 16% de la mortalidad y el 12% de los años potenciales de vida perdidos. Con respecto al alcohol, su consumo crónico se asocia a cirrosis hepática, pancreatitis aguda y crónica, miocardiopatía alcohólica, polineuropatía alcohólica, amnesia lacunar, celotipia… Se estima que el 30% de los diagnósticos de cirrosis hepática, cáncer de esófago y el 20% de los accidentes de tráfico y homicidios están directamente relacionados con el consumo de alcohol(4).

Las benzodiacepinas constituyen el tercer grupo farmacológico en número de envases recetados cada año en España aunque la prescripción de estos fármacos debería ajustarse a las indicaciones establecidas, en la dosis más baja para aliviar los síntomas y durante un tiempo siempre limitado

Otro dato interesante para la reflexión se encuentra en el uso de psicofármacos sin prescripción médica. Entre los adultos, el abuso de benzodiacepinas es un problema infravalorado, cuyo origen en muchas ocasiones se encuentra en los propios profesionales sanitarios. El hecho de que estas sustancias tengan menos efectos adversos, interacciones y sean más seguras ante sobredosis que otros psicofármacos como los barbitúricos, han dado lugar a un uso masivo. Las benzodiacepinas constituyen el tercer grupo farmacológico en número de envases recetados cada año en España(5) aunque la prescripción de estos fármacos debería ajustarse a las indicaciones establecidas, en la dosis más baja para aliviar los síntomas y durante un tiempo siempre limitado. El uso a largo plazo debe estar seguido de una supervisión estrecha por los efectos adversos (sedación, confusión, amnesia anterógrada…), riesgo de abuso, tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. La preocupación acerca del consumo de drogas ilegales (cocaína, éxtasis, anfetaminas, heroína…) entre adolescentes contrasta con el hecho de que, a los 14 años, las prevalencias de uso de tranquilizantes sin prescripción médica es considerablemente más elevada. Para utilizar estas sustancias ni siquiera es necesario que los adolescentes acudan al mercado negro, ya que pueden encontrarse con facilidad en el botiquín familiar.

El contacto muy precoz con drogas legales se asocia con una mayor probabilidad de desarrollar problemas en la edad adulta con sustancias legales o ilegales. El inicio precoz en el consumo del tabaco se correlaciona con una mayor dificultad para abandonar el hábito una vez llegado a la edad adulta. Clásicamente se consideraba que el tabaco era la “puerta de entrada” al cannabis aunque los datos epidemiológicos recientes sugieren lo contrario. Así, es importante disponer de conocimientos acerca de la cocaína o las drogas de síntesis. Pero es mucho más importante ser capaces de detectar, valorar y aconsejar, tanto al adolescente como a sus padres, acerca del consumo de drogas legales y tranquilizantes de prescripción.

¿Mi hijo se droga?

Una situación frecuente es aquella en la que la familia tiene dudas o evidencias más o menos directas (signos de intoxicación, hallazgos sospechosos en los bolsillos…) acerca del consumo de una droga (generalmente ilegal) por parte de alguno de sus hijos. Muchos de los síntomas clásicamente asociados al consumo desadaptativo de sustancias en adolescentes (alteraciones en el estado de ánimo, cambio de amistades o en la forma de vestir, apatía, desinterés, rebeldía, problemas de sueño y alimentación…) son muy poco específicos para detectar el consumo de drogas. Estas alteraciones pueden encontrarse en otras muchas patologías de tipo psicológico o en circunstancias vitales no patológicas, como la propia adolescencia.

La sospecha de consumo suele pillar por sorpresa a los padres, quienes sufren ansiedad intensa al encontrarse ante una situación que no saben cómo manejar. En muchas ocasiones la demanda directa es la solicitud de pruebas de tóxicos en orina para conocer si su hijo se droga. Este tipo de tests (y otros más sofisticados como parches que detectan drogas en sudor) pueden obtenerse a través de Internet o en farmacias sin prescripción facultativa. Desde una perspectiva médica, es importante señalar que este tipo de intervenciones no está justificado en casi ninguna ocasión. El uso de una prueba analítica para desenmascarar el consumo de un paciente es inaceptable a nivel ético, ya que vulnera los principios bioéticos de autonomía y confidencialidad, además de quebrar la relación médico-paciente (o padre-hijo si la prueba no ha sido solicitada por nosotros) y dificulta de forma muy grave cualquier tipo de intervención o abordaje posterior. Pero además, un resultado cualitativo (positivo o negativo) no nos aporta ninguna información sobre la frecuencia, intensidad, circunstancias y consecuencias del consumo.

La entrevista clínica

La entrevista clínica es el instrumento más importante que el PAP tiene a su alcance para valorar el consumo de drogas de un adolescente. Una anamnesis correcta es la herramienta de trabajo más eficiente, ya que tiene un bajo coste y se encuentra además al alcance de todos los profesionales. En muchas ocasiones se señala que este tipo de trabajo es muy difícil de abordar con el adolescente, que suele cerrarse y negarse a cualquier tipo de intervención, pero se trata más de un problema de falta de costumbre y habilidades por parte del profesional. Antes de lanzarse a interrogar al paciente es importante reflexionar los objetivos de la intervención: ¿qué vamos a explorar?, ¿cómo vamos a hacerlo? y, sobre todo ¿para qué? (cuáles son los objetivos y qué plan de intervención posterior vamos a desarrollar).

La entrevista clínica es el instrumento más importante para valorar el consumo de drogas de un adolescente. Las preguntas deben ser abiertas y exploratorias, dando la oportunidad al paciente para explicarse de forma amplia. Es importante explorar los conocimientos, creencias y actitudes en torno a las drogas

A la hora de abordar un posible consumo de drogas en un adolescente existen elementos que deben ser tenidos en cuenta:

  • La confidencialidad es un elemento clave en la relación médico-paciente. En el entorno de PAP lo habitual es que el menor acuda acompañado de alguno de sus progenitores, en general, por su madre. Pero la entrevista sobre drogas (y en general, cualquier entrevista con un adolescente) debe llevarse a cabo sin la presencia de otras personas.
  • Para cualquier persona, y mucho más para el adolescente, el hecho de hablar sobre ciertos aspectos de su vida privada relativos a conductas íntimas puede resultar incómodo. Es importante cuidar aspectos formales de la entrevista clínica (espacio físico adecuado y sin interrupciones, empatía, escucha activa, lenguaje no verbal…) que faciliten el proceso de la comunicación.
  • El PAP debe abordar el consumo de drogas desde una perspectiva estrictamente sanitaria y no moral. Es fundamental evitar los juicios de valor y los estereotipos (todos los consumidores de drogas son unos drogadictos, las personas que usan drogas tienen un problema de valores…).
  • Muchos profesionales son además, padres de familia de hijos preadolescentes o adolescentes. Conviene tener claro la separación entre el papel personal y el profesional.
  • Las preguntas deben ser abiertas y exploratorias, dando la oportunidad al paciente para explicarse de forma amplia (¿Qué haces cuando sales de marcha?, ¿Te recoges pronto o eres de los que aguanta mucho?). Es importante explorar los conocimientos, creencias y actitudes en torno a las drogas (¿qué sabes del cannabis?).
  • Por el contrario, las preguntas cerradas (aquellas que pueden responderse con un “sí” o un “no”) son percibidas como un interrogatorio y dificultan obtener información.
  • El modelo de Atención Primaria permite un abordaje continuado en el tiempo. Conviene no obcecarse en obtener toda la información en una primera entrevista ya que será posible reinterrogar y reexplorar en sucesivas ocasiones.

Algunas reflexiones sobre el cannabis

El cannabis es la única droga ilegal cuyas prevalencias de consumo en adolescentes es muy elevada. Las causas de este fenómeno son complejas e incluyen factores de tipo económico, demográfico, social y político

El abordaje del consumo de cannabis en la población pediátrica merece una atención detallada. Se trata de la única droga ilegal cuyas prevalencias de consumo en adolescentes en edad pediátrica es muy elevada. Las causas de este fenómeno son complejas e incluyen factores de tipo económico, demográfico, social y político. No es este el espacio adecuado donde analizarlas, pero sí conviene centrar la atención en algunos aspectos importantes a la forma de abordar el fenómeno.

La disminución en la percepción del riesgo se ha interpretado como una de las causas principales del incremento de las prevalencias de consumo. Como consecuencia de este hecho, se impone el objetivo de elevar la percepción del riesgo como una de las líneas prioritarias a la hora de disminuir el consumo(2).

Esta idea constituye uno de los dogmas de la lucha antidroga en la actualidad. Sin embargo, deben hacerse algunas aclaraciones. En primer lugar, conviene clarificar que la expresión elevar la percepción del riesgo es un eufemismo para referirnos a la estrategia del miedo. Y el miedo es una herramienta preventiva poco adecuada e insuficiente, sobre todo cuando nos dirigimos a los más jóvenes, entre cuyas características grupales destaca la búsqueda de sensaciones nuevas, percepción de invulnerabilidad y atracción por el riesgo y lo prohibido. Así, a la hora de abordar los riesgos del cannabis conviene ajustar la percepción del riesgo a la realidad, considerando aquellas actitudes y riesgos muy elevados como tales, y diferenciándolas de otras menos peligrosas. Por ejemplo, los efectos del cannabis sobre la memoria en función del patrón de consumo, están suficientemente demostrados desde un punto de vista científico(6) y son un mensaje importante para los adolescentes que se encuentran en un periodo formativo y de alto rendimiento intelectual. Por el contrario, mensajes como que el uso de cannabis “sextuplica la incidencia de esquizofrenia”(7), “produce cáncer infantil”(7), “incrementa la susceptibilidad a padecer SIDA”(7) o “se asocia a una conducta menos religiosa y más tolerante hacia las conductas desviadas”(8) carecen de respaldo científico, no son congruentes con la experiencia de los consumidores e incluyen mensajes de tipo moral, cuando menos perturbadores.

Otros factores a tener en cuenta son la progresiva normalización social del cannabis (basta pensar en su presencia en películas, canciones de música rock o pop y otros elementos de las culturas juveniles), su imagen social asociada a la rebeldía y el debate acerca de sus usos terapéuticos. Con respecto a este último punto, señalar que este debate debe pertenecer al ámbito estrictamente científico y no ser mezclado con los usos de esta sustancia con fines lúdicos.

Todos estos elementos deben de ser valorados a la hora de una intervención basada en un modelo transversal, integral y biopsicosocial. La intervención sobre el adolescente consumidor de cannabis debe ser siempre personalizada. A la hora de valorar la necesidad y el tipo de intervención es importante considerar factores relacionados con la sustancia (uso de hachís o marihuana, vía y frecuencia de administración, uso simultáneo de otras sustancias…), el individuo (edad, madurez intelectual del menor, consecuencias sobre los ámbitos personal, familiar y escolar, coexistencia de patología orgánica o psiquiátrica…) y el contexto (relaciones familiares, grupo de iguales…). Es importante diferenciar los consumos esporádicos, experimentales u ocasionales de aquellos patrones de consumo desadaptativos con consecuencias objetivables. También conviene detectar y abordar aquellas situaciones en las que, detrás del consumo de drogas del menor, aparecen problemas de tipo familiar o social de importancia y en las que el uso de drogas puede ser un síntoma o un chivo expiatorio de otro tipo de situaciones.

La entrevista motivacional

El uso de elementos y estrategias tomados del modelo de la Entrevista Motivacional puede ser útil a la hora de abordar el consumo de drogas en adolescentes. Este modelo concibe la terapia como el resultado de una colaboración entre el paciente y el profesional. Parte de la idea de que la principal dificultad a la hora de abandonar conductas adictivas se encuentra en la ambivalencia: la presencia de emociones contrapuestas con respecto al hábito. En la medida en la que el paciente, con la ayuda del profesional, sea capaz de resolver la ambivalencia, el cambio será más sencillo. Este modelo de intervención no es impositivo: la motivación hacia el cambio debe partir del paciente y nunca puede ser impuesta: la persuasión no es un método efectivo para resolver la ambivalencia.

El modelo define una serie de estadios (precontemplativo, contemplativo, acción, mantenimiento y recaída). En cada uno de estos estadios el paciente presenta características y necesidades distintas; el papel básico del profesional consiste en reconocer en qué estadio se encuentra el paciente para poder aplicar las estrategias más adecuadas en cada momento (intervenciones hacia el aumento de conciencia del problema, control de estímulos, facilitación de relaciones de ayuda…), además de ayudar a pasar al estadio siguiente. En definitiva, el reconocimiento de la fase en la que se encuentra el paciente es imprescindible para elegir la intervención más adecuada a su estado. El estadio de recaída no se considera como fracaso, sino como parte del proceso natural.

La entrevista motivacional tiene su aplicación fundamental dentro del tratamiento integral de la patología adictiva, y su eficacia, eficiencia y efectividad se han comprobado en relación con el tabaco y el alcohol en población adulta. Muchos de sus elementos pueden ser adaptados y empleados en relación con el consumo de otras drogas en población adolescente

La entrevista motivacional tiene su aplicación fundamental dentro del tratamiento integral de la patología adictiva, y su eficacia, eficiencia y efectividad se han comprobado en relación con el tabaco y el alcohol en población adulta. Muchos de sus elementos pueden ser adaptados y empleados en relación con el consumo de otras drogas en población adolescente sin necesidad de que exista una patología adictiva establecida como tal y ya existen experiencias positivas al respecto(9,10). El PAP tiene mucho que hacer en relación con el abordaje del consumo de drogas. Pero antes de llevar a cabo cualquier intervención en drogas es imprescindible contar con una formación específica al respecto.

 

Tablas y figuras

Tabla I. Prevalencias de consumo de drogas ilegales en población escolar (14 años)

Sustancia

Indicador “alguna vez en la vida”

Indicador “alguna vez en el último año”

Cannabis

20,3%

10,3%

Cocaína

1,3%

0,5%

Éxtasis

0,5%

0,2%

Speed/anfetaminas

0,6%

0,2%

Alucinógenos

0,9%

0,4%

 

Bibliografía

  1. Encuesta estatal sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias (ESTUDES) 2019. Dirección General del Plan Nacional Sobre Drogas. Observatorio Español sobre Drogas. Madrid 2021. Disponible en: https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/informesEstadisticas/pdf/2022OEDA-INFORME.pdf (Acceso 20/10/07).
  2. Informe 2021. Dirección General del Plan Nacional Sobre Drogas. Observatorio Español sobre Drogas. Madrid 2021.
  3. Banegas Banegas JR, Díez Gañan L, Rodríguez-Artalejo F, González, Enríquez J, Graciani A et al. Mortalidad atribuible al tabaquismoen España en 1998. Med Clin (Barc) 2001;117:692-4.
  4. Room R, Babor T, Rehm J. Alcohol and public health. Lancet. 2005;365: 519-30.
  5. Indicadores de la prestación farmacéutica en el Instituto Nacional de la Salud. Volumen III nº 1 y 2. Anual 2001. Ministerio de Sanidad y Consumo. Madrid, 2002. Disponible en: http://www.ingesa.msc.es/docpub/internet/ultimos/indicadores_farma2001.pdf. (Acceso 20/10/07).
  6. Grant I, Gonzalez R, Carey CL Non-acute (residual) neurocognitive effects of cannabis use: a meta-analytic study. J Int Neuropsychol Soc. 2003 ;5:679-89.
  7. Quiroga M Cannabis: efectos nocivos sobre la salud física. En: Bobes García J, Calafat Far A (Eds). Monografía Cannabis. Adicciones 2000; Supl 2 p.118.
  8. Del Río Muñoz P, Cabrera Bonet R, Torrecilla Jiménez JM. Cannabinoides. En Cabrera Bonet R, Torrecilla Jiménez JM (Eds). Manual de Drogodependencias. Agencia Antidroga, Consejería de Sanidad, Comunidad de Madrid. Madrid, 2002. p.97.
  9. Project CHAT: a brief motivational substance abuse intervention for teens in primary care. J Subst Abuse Treat. 2007;32:153-65.
  10. Motivational interviewing with adolescents and young adults for drug-related problems. Int J Adolesc Med Health. 2006;18:53-67.